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miércoles, 19 de junio de 2013

PRIMAL SCREAM - MORE LIGHT (2013)

El nuevo disco de los de Glasgow, décimo en su zigzagueante carrera, es un trabajo arriesgado pero a la vez deslumbrante, un pastiche sonoro desbordante, comandados por Bobby Gillespie su vocalista, consiguieron darle forma a lo que pocos esperábamos de ellos tras el decepcionante Beautiful Future del 2008, lograron un disco con matices que abarcan los mejores colores de sus obras más logradas. En primer lugar se apuntalan en el fundamental Screamadelica (1991), después en el lisérgico Vanishing Point (1997) y por último suman la furia electrónica de XTRMNTR (2000), sobre estos tres pilares como cimiento es que se erige el edificio More Light su flamante obra.
La apertura oficial del álbum es con “2013”, nueve minutos que conforman una canción clásica de Primal Scream rock hipnótico con un saxo descollante hacia el final, suenan bien glam como unos Roxy Music de la mejor cosecha, a lo “Re Make / Re Model”, en seguida se añade “River Pain”, siete minutos de pura psicodelia con perfume a chanson francesa y blues (por llamarlo de alguna forma), en la que se suma la tradicional Sun Ra Arkestra, como podrán observar los temas son largos y el disco también, consta de quince tracks en poquito más de una hora.
Otro de los adelantos había sido “It’s Alright, It’s Ok” un plagio descarado de si mismos, el parecido con “Movin’ on up” tema de apertura de Screamadelica es sorprendente, pero logran una amalgama gospel con rock setentoso que tranquilamente serviría como soundtrack de cualquier película Bloaxplotation de aquellos años, y con eso alcanza para perdonar al bueno de Bobby y cia., según declaraciones del propio Gillespie este es el primer trabajo que compone absolutamente sobrio, completamente limpio de drogas y alcohol, con David Holmes al mando de la producción la banda muestra que aún tiene muchas cosas para decir y que se puede seguir rockeando de forma adulta sin pasar papelones.
La revisión con saxo incluido del tema de The Gun Club “Goodbye Johnny” también es acertada y muestra la gran variedad de influencias que tienen los escoses, los coros de Robert Plant en “Elimination Blues” y la ambient “Walking With The Beast” también forman parte esencial de este nuevo disco.
“Hit Void” llega con un muro de sonido guitarrero y que mejor para eso que convocar a un viejo conocido como Kevin Shields, el líder de My Bloody Valentine pone su sello sonoro característico a este endiablado proto punk a lo The Stooges, “Tenemet Kid” y un bajo pinkfloydiano  en esta ocasión a cargo de la nueva adquisición de la banda, la bella Simone Butler reemplazando a Gary “Mani” Mounfiled, quien decidió volver con los Stone Roses para su gira de retorno. 
A Primal Scream hay que tomarlo como un prisma de múltiples caras, la variedad de géneros que comulgan en sus discos es tan diversa que en algunas ocasiones se resbalan y se dan la cara contra el piso, pero siempre se vuelven a levantar para seguir adelante como si nada hubiese pasado, con más de veinticinco años en la ruta del rock y los excesos pero manteniendo siempre la coherencia artística por sobre todas las cosas, reinventándose una y otra vez.
Lean Ruano. -

ALICE IN CHAINS - THE DEVIL PUT DINOSAURS HERE (2013)

La banda más oscura del grunge tiene nuevo disco, el segundo con el vocalista William DuVall.
Alice in Chains formó parte importante de la estampida grunge junto a bandas como Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden, pero sus raíces venían más del glam metal y el hard rock que del punk, formados en 1987 en Seattle y bajo la influencia de bandas como Van Halen, Kiss y Black Sabbath. Lograron editar su primer trabajo, el fantástico Facelift en 1990, el disco debut poseía toneladas de riffs incendiarios de la mano de uno de los mejores y mas personales guitarristas de rock el Sr. Jerry Cantrell, luego llegaría su álbum consagratorio Dirt (1992). Para este momento el torbellino “Smell Like Teen Spirit” ya había dado la vuelta al planeta y las cosas habían cambiado bastante en el mundo de la música, Dirt fue un disco plagado de canciones clásicas, casi todas ellas en alusión a las drogas y su dependencia, con un sonido mas sombrío, poseía excelentes arreglos vocales entre el cantante Layne Staley y Jerry Cantrell, se sucedían temas como “Down In a Hole”, “Rooster” y “Would?”.
La tremenda adicción del cantante a la heroína produjo que se tomaran tres largos años para editar su tercer álbum, pero el homónimo y desparejo trabajo llego en 1995 momento en que los focos de la música ya se habían posado al otro lado del charco en el ascendente Brit pop. Luego de la muerte de Kurt Cobain en abril de 1994, el sonido de Seattle se fue apagando y, aunque el disco contaba con algunos temas formidables como “Grind”, “Heaven Beside You” y “Again”, no tuvo la repercusión de su antecesor. Luego vino el magnífico Unplugged para Mtv lo que significó una de las últimas presentaciones en vivo junto a Staley, quien se encontraba en un laberinto producto de su adicción a las drogas sobre todo a la heroína y sumado a la muerte de su novia lo hizo entrar en una profunda depresión. La banda entró en un párate indefinido en el cual Cantrell inicio una carrera como solista editando Boggy Depot en 1998 y Degradation Trip en el 2002, este último trabajo dedicado a Layne Staley a quien habían encontrado muerto el 5 de abril de ese mismo año, victima de una letal sobredosis mezcla de heroína y cocaína. Ahora sí parecía que el final de Alice in Chains había llegado.
Tras catorce años de silencio las miembros de Alice in Chains reclutaron al vocalista William DuValllanzaron Black Gives Way to Blue (2009), un disco que fue una grata sorpresa ya que nos mostraba a una banda sonando con muchísima potencia y con la personalidad avallasante que siempre caracterizó al grupo. Esta claro que DuVall jamás va a reemplazar a Staley pero el nuevo cantante cumple su papel a la perfección.
Este nuevo trabajo, el quinto en estudio para la banda de Seatlle, sigue la senda de su anterior álbum, potentes riffs de guitarras y una base muy sólida a cargo del bajista Mike Inez (quien reemplazo a Mike Starr en 1992) y el baterista Sean Kinney.
El juego vocal entre vocalista y guitarrista (que es marca registrada de la banda) predomina durante todo el álbum, al igual que la densidad de las guitarras, algo que ya habíamos podido apreciar en el tema adelanto “Hollow” y en el primer corte “Stone”.
“Pretty Done” llega con un ritmo mas sosegado pero sigue sonando poderosa, algo que Alice in Chains siempre supo manejar a la perfección, pueden tocar con guitarras acústicas pero igual suenan con una energía sorprendente algo que también se repite en temas como “Voices” y “Scalpel”, la canción que da nombre al álbum explota con un estribillo lumínico entre tantas sombras y la electrizante “Lamb Monkey” junto a la jubilosa “Low Celling” también se dan paso entre las mas metaleras “Hung On A Hook” y la que cierra el álbum “”Choke”.
Doce nuevas canciones de una de las bandas mas personales e inspiradas de su generación, el grunge quedó atrás, como quedan todas las modas, los talentos de verdad sobreviven y eso es Alice in Chains una banda de verdad. 

Lean Ruano.

martes, 4 de junio de 2013

LA REVELACIÓN DEL NEXO UNIVERSAL, entrevista a Lalo Huber

Nexus es una banda argentina de rock sinfónico progresivo formada a mediados de la década del ´70 por un grupo de adolescentes en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Sin embargo, el grupo recién alcanzaría notoriedad a nivel internacional cuando en 1999 edita su primer álbum. A partir de entonces, Nexus editó seis álbumes más con excelentes críticas y ventas en distintos países de América, Europa y Asia, además de realizar importantes presentaciones en Argentina acompañando a importantes grupos del rock progresivo internacional. Por supuesto, este suceso no fue casual ya que era una clara respuesta a una obra rica en matices y elaboración –tanto en música como letras- que daba cuenta de varios de los tópicos paradigmáticos del rock progresivo histórico de los ´70. Por eso, para conocer un poco de la historia de Nexus, entrevisté a su virtuoso tecladista, vocalista y compositor, Lalo Huber, hace un tiempo en una parrilla de Palermo. Lalo, además de ser un músico inquieto y apasionado, es ingeniero electrónico, profesor universitario y trainer coach empresarial; además de un estudioso en saberes filosóficos y metafísicos. Y de todo eso hablamos en esta jugosa nota dedicada a todos los fans del viejo y querido rock progresivo
Por Emiliano Acevedo.-

COMENZANDO LA TRAVESÍA

¿Cuáles son tus inicios en la música?
La música marcó toda mi vida. Desde muy chico tengo una gran atracción por ella que no viene de familia, porque mis padres no eran músicos, profesores de música o artistas. Por eso, mi acercamiento a la música es inexplicable. Supongo que tiene que ver con que el espíritu ya trae ciertas tendencias, ¿no? Bueno, desde chico me vi muy atraído por la música, por los instrumentos musicales. Ya en la escuela primaria empecé a tocar la guitarra.

¿Hubo algún disco que te marcara en esa época?
Sí, Tarkus, de Emerson Lake & Palmer. Yo vivía en Morón, y un día escuché esa música “extraña” saliendo de una casa de un vecino mío, al que yo ni conocía en persona. Así que me paré y me quedé escuchando asombrado, porque no tenía ni la mínima idea de que era eso. Yo estaba acostumbrado a escuchar la música que pasaban por televisión, o los discos de música comercial, tipo Sandro, Palito Ortega. Entonces, toqué el timbre de ese vecino, para preguntarle qué era eso que estaba escuchando, y salió un muchacho, un poco más grande que yo en edad, que se llamaba Alfredo. Él fue el que me hizo escuchar Tarkus y Pictures at an Exhibition. A partir de ahí me empecé a interesar por el órgano y los teclados, movido por mi admiración hacía el trabajo de Keith Emerson. Por supuesto, en esa época, no era nada fácil conseguir un órgano para tocar.

¿Ahí empezás a estudiar piano, órgano?
Empecé a estudiar con un muchacho del barrio que tocaba un órgano Farfisa Fast 4 en una banda. Incluso estudiaba órgano de iglesia, e iba a tocar a la iglesia de Morón. Estudiaba un montón, pero seguía sin tener un órgano propio. Hasta que mi tío materno, Tatu, con gran esfuerzo, me compró uno: un Farfisa Matador. Un modelo que hoy es una verdadera reliquia, pero que tendría que haber guardado porque era un instrumento muy poderoso. Luego, en primer año de la escuela secundaria, conocí a Carlos Lucena. Ambos éramos compañeros, y congeniamos enseguida debido a nuestros intereses musicales comunes. Él tocaba la guitarra y ya tenía una banda, junto a un baterista y un bajista. Como yo tocaba teclados, nos conectamos para tocar juntos. Obviamente, fue algo totalmente improvisado, nada profesional…

¿Hacía rato que Carlos venía tocando en ese grupo?
Esa banda estaba muy bien armada, incluso tenían un repertorio, hacían covers de temas de Vox Dei, y de otras bandas. En mi caso, aunque recién empezaba a tocar, aprendí muy rápido porque estaba muy motivado. Por eso, a los pocos meses ya estábamos tocando con el nombre Nexus.

¿El nombre de dónde salió?
Surgió una vez que estábamos con Carlos escuchando el disco Nexus (1974), de Rod Argent. Nos gustó mucho ese nombre y lo elegimos para denominar a nuestro grupo porque Nexus significa unión, conexión; y pensamos que representaba muy bien lo que lo que estaba pasando en la banda, en ese momento que recién se estaba armando.

Eran muy pibes aun, ¿ensayaban mucho?
Sí, ensayábamos todos los días. Lo que nos dimos cuenta rápidamente, es que yo tenía una tendencia muy clara hacia la composición, mientras que ellos tenían una inclinación hacía la interpretación. Creo que lo mío con la composición fue casi intuitivo, porque aún en mis primeros tiempos con el teclado, cuando sabía muy poquito de música, ya se me daba por componer algunas cosas. Era una tendencia mía, por crear algo nuevo, por no repetir notas de otros autores. Así, compuse rápidamente una decena de temas, que formaron parte de nuestro primer repertorio, y nos largamos a tocarlo. Sin dudas, éramos un grupo muy particular, porque tocábamos mucho, en cualquier lugar en que surgiera la posibilidad, pero nunca se nos cruzó por la cabeza hacer un proyecto formal, o la idea de ir a buscar un productor, o grabar un disco. Así seguimos durante muchísimo tiempo, durante los ´80, hasta los ´90, toda una época del grupo en que nos dedicamos solo a tocar.

¿Tocaban mucho por Zona Oeste?
Sí, tocábamos en Ramos Mejía, Morón; pero también en Capital, en festivales de rock, en el Parque de la Ciudad, en zapadas… Incluso, llegamos a tocar en la televisión, varias veces durante los ´80, en programas como Badía & Compañía o Feliz Domingo. Durante esos años nos mantuvimos casi siempre con la misma formación, a veces con variaciones en el estilo de los temas, pero siempre dentro de la onda del rock sinfónico. En los ´80 también tuvimos una etapa medio “sinfónico-pop”, tipo Simple Minds o Duran Duran, pero sin dejar de lado al rock progresivo, porque siempre nuestras bandas preferidas fueron YesGenesis, Emerson Lake & Palmer, King Crimson, Jethro Tull, Rush

DESPERTAR DENTRO DE UN SUEÑO

¿Cuándo se produce el cambio para ahí sí grabar?
Bueno, a principios de los ´90, se incorpora a la banda Mariela González como vocalista. Por primera vez, pasábamos a tener una cantante femenina. Antes de eso siempre habíamos sido Carlos y yo los encargados de cantar. Luego, a mediados de los ´90, hicimos una renovación total de nuestro repertorio, porque empezamos a componer temas muy elaborados que tenían una mejor calidad. Por eso, en el ´95, ´96, nos decidimos –por primera vez- a grabar un disco, para que quedara un registro de estas nuevas composiciones. Así, financiándolo a pulmón, en forma independiente, comenzamos todo el proceso de grabación de nuestro disco debut, Detrás del umbral (1999). Ese fue un álbum grabado prácticamente en vivo en el estudio, con la mayor parte de los instrumentos grabados en forma simultánea. Una vez que ya teníamos el material del disco medio preparado, Andrés Valle –el dueño de la disquería especializada Discover y, en ese momento, presidente de la Asociación del Rock Progresivo- escuchó un par de temas y le gustaron mucho. Por eso nos puso en contacto con Alberto Vanasco, un productor argentino que hacía rato vivía en Brasil y se dedicaba al negocio de los discos. Él nos ofreció distribuir nuestro disco a través de Record Runner, su sello. Así, pudimos terminar el disco, que con la distribución de Alberto fue un verdadero éxito. Vendimos un montón de copias, sobre todo en el exterior, ya que tenemos muchos adeptos en Europa, en Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Alemania, España; así como en el Lejano Oriente, en Japón; y últimamente, también nos están editando en Rusia. Gracias a eso empezamos a tener la posibilidad de hacer más cosas.

Nuevos proyectos…
Claro, porque reunimos dinero para hacer el segundo disco, empezamos a viajar, tocamos en festivales de rock progresivo en Brasil, México, EEUU, Chile… También tocamos en Argentina en conciertos de varias bandas de rock progresivo internacional, como Iluvatar, Pendragon, IQ, y Flower Kings. Así pegamos un salto de calidad importante en lo que tenía que ver con nuestra interpretación en los shows. Así, luego del éxito de nuestro primer álbum, decidimos empezar a movernos de forma más comercial, y por eso, en sólo dos años, ya teníamos listo Metanoia (2001), nuestro segundo disco. Con este álbum nos fue mejor que con el primero. Seguramente, porque la gente ya tenía una alta expectativa en lo que íbamos a hacer. De hecho, ese sigue siendo nuestro disco preferido, creo. Por lo menos hasta ahora…

Hasta ahí, todo bien…
Sí, aunque, lamentablemente, la edición de Metanoia coincidió con la crisis argentina del 2001, que fue contemporánea de la caída en forma abrupta de la venta de cds. Hasta ese momento, la venta de cds era bastante importante, pero luego, tanto la crisis económica como la piratería, hicieron que bajaran las ventas. Eso nos empezó a complicar –aunque no nos frenó del todo-, y por eso tardamos casi cinco años en grabar nuestro tercer álbum, Perpetuum Karma (2006). Esta producción no fue tan bien recibida como las anteriores…

¿Por qué?
No sé. Quizás porque su música sea un poco más pesada, mientras que los otros dos habían sido más sinfónicos. Seguramente, la gente ya se había acostumbrado a la voz de Mariela, y en Perpetum Karma ella ya no estaba. Otra vez, como en los comienzos del grupo, en ese disco somos Carlos y yo los encargados de cantar, con la colaboración de Lito Marcello, quien cantó un tema e hizo coros en el resto del álbum. En paralelo a este proyecto, también estuvimos involucrados en distintos proyectos para (el sello) Musea, de Francia; y Colossus, de Finlandia. Ellos se dedican a hacer discos con bandas de todo el mundo, sobre alguna temática conceptual. Justamente, nuestra primera colaboración fue un tema para el disco Odisea, basado en la obra clásica de Homero; y luego participamos en los tres proyectos basados en La Divina Comedia (Infierno, Purgatorio, y Paraíso); otro sobre La Isla del Tesoro; uno sobre las historias de H.P. Lovecraft; y los dos discos dedicados a la obra de Boccacio, el Decamerón. 


¿Y cómo sigue la historia del grupo luego de la edición de Perpetuum Karma?
Luego de Perpetuum Karma, pasaron otros seis años hasta que grabamos Aire, pero en el medio hicimos muchos trabajos. Editamos un disco en vivo (Live at Nearfest 2000 ,2002), sacamos un disco en base a zapadas experimentales (Buenos Aires Free Experience, 2007), además de un par de discos solistas, como fue el caso de Carlos (Alma, un proyecto junto a su esposa, la cantante Roxana Truccolo) y el mío (Lost in Kali Yuga, 2009). Se podría decir que el disco de Carlos tiene un estilo más tranquilo, más melódico; mientras que el mío sigue la veta sinfónica, con un sonido más emersoniano…

¿Y por qué decidiste sacar ese material como solista y no dentro del universo de Nexus?
No hay un motivo en particular. Quizás, porque estaba haciendo un material demasiado elaborado para la línea que Nexus quería seguir. Porque Nexus quería hacer una repertorio más contundente, más directo, con canciones más digeribles. Nada que ver con ese material que yo ya tenía compuesto, que no era nada digerible. De hecho, era solamente una sola composición que duraba 50 minutos. Finalmente, esa larga canción, en el disco Kali Yuga la terminé grabando dividida en cuatro partes, con algunos pedazos transformados en canciones individuales. Luego, a principios de 2012, sale Aire, un nuevo disco de Nexus, que fue muy bien recibido. Este disco es bastante más “radiable” que mi material solista, por decirlo de alguna manera. No quiero decir que lo estén pasando en la radio, aunque podrían, porque es un material más accesible, sin dejar de ser sinfónico 

¿Con la música de qué grupo compararías el material de Aire?
Creo que tiene una alta influencia de la música de la última etapa de los Beatles. Sin embargo, no nos quedamos ahí, ya que luego, en ese mismo 2012, también sacamos Magna Fabulis (que significa “Grandes Historias”), un álbum que es una selección de canciones que habíamos compuesto y grabado anteriormente para los proyectos de Musea y Colossus. Al final quedó un disco bien sinfónico que me encanta. Y ya tenemos listo el material para un nuevo álbum.

MIRANDO HACIA EL CENTRO

¿Te gustan los grupos del rock neo progresivo, que salieron a partir de los ´90?
Te diría que no. Por supuesto que hay bandas muy buenas, que me gustan, porque tocan bien y son prolijas, pero ninguna tiene el nivel de creatividad ni la libertad que había en los ´70. Las nuevas bandas tienen un parámetro más limitado, con producciones más mecanizadas, más digitalizadas; como que se perdió esa locura que se liberó en los ´70. En esa época se podía hacer lo que se quisiese, porque la música era libre, no había límites de ritmos, ni de influencia. Se podía mezclar música sacra con Bach, o con sinfónico; o también se podía reinterpretar una obra de música clásica pero con un sonido más cercano a un power trio casi heavy, de bajo, sintetizador y batería, como era el caso de ELP.

Desde tu experiencia particular, en la actualidad, ¿se puede vivir de la música, haciendo rock progresivo?
En nuestro caso, prácticamente, vivimos de la música. Pero porque, además de nuestros álbumes y shows, todos los integrantes del grupo hacemos producciones para otras bandas, porque tenemos dos estudios de grabación y muchas otras actividades vinculadas a la música. Todos los integrantes de la banda dan clases de música, composición, armonía y arreglos. Luis Nakamura, nuestro baterista, también tiene unas salas de ensayo y de grabación. Por su parte, Carlos Lucena da clases de producción artística y grabación. Yo, en realidad, tengo otra actividad, ya que soy docente universitario, y también doy muchas capacitaciones en temas empresariales vinculados a la gestión. Esa actividad me gusta tanto como la música, por lo que no la pienso dejar, obviamente.

¿Y cómo combinas ambos mundos?
Antes, durante un tiempo, trabajé y tuve varios cargos gerenciales en distintas empresas. Pero ahora eso lo dejé y estoy dedicado a la capacitación, el coaching. En resumen, hago consultoría part-time, y, el resto de mi tiempo, lo dedico part-time a la música. Carlos Lucena se dedica full-time a la música, Luis Nakamura trabaja también en una empresa química, pero también tiene mucha actividad como baterista sesionista.

¿Y cómo se te ocurrió ir por el lado del coaching y la consultoría empresarial, habiendo cursado Ingeniería?
Sin dudas, Ingeniería es una formación muy poderosa. Cualquier persona que se desarrolle como ingeniero adquiere una capacidad fundamental para desarrollarte en cualquier otra cosa que desee, ya sea investigar, analizar o aprender otras carreras. Por supuesto, empecé mi carrera profesional como ingeniero electrónico. Sin embargo, en los ´90, casi al mismo tiempo que empecé a grabar con el grupo, descubrí que mi vocación –además de la música- era la docencia. Así, empiezo a hacer actividades docentes en universidades, en institutos, o por mi cuenta en empresas. Para esto hice un posgrado en Administración Estratégica y otro en Comunicación. Siempre mi actividad docente estuvo dedicada a la parte humana de la gestión empresarial. Últimamente, también me empecé a dedicar a la capacitación individual. Una formación que tiene muchos aspectos vinculados al desarrollo mental, de la inteligencia, la conciencia, la observación, la expresión oral, la comunicación, la oratoria, la imagen… Me dedico a eso en empresas –porque ellas lo necesitan para sus empleados-, pero también con casos particulares de personas que necesitan esto para mejorar su desempeño, ya sea en su trabajo, la vida social, en un negocio, o cualquier otra actividad que quieran emprender. En lo que respecta a mi actividad docente universitaria actual, doy materias en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA), en la Universidad de Rosario, y en la Universidad del Pacifico, de Ecuador.

¿Y, como músico, seguís estudiando en la actualidad?
Ya estudié mucho y distinto, porque, aunque no hice la carrera completa de Concertista de Piano, estudié como cinco años en el Conservatorio de Morón. También estudié órgano, con varios profesores particulares; y estudié canto, guitarra… Dejé de estudiar hace como 10 años. Actualmente, estoy más abocado en aprovechar lo que ya sé, y sobre todo en composición, porque me gusta mucho componer y me sale rápido.

¿Cómo hizo Nexus para que su núcleo central de integrantes (guitarra, teclados y batería) durara tanto tiempo tocando juntos?
Porque, aunque hemos cambiado de bajista y de voces a lo largo de la historia del grupo, los que integramos ese núcleo -formado por CarlosLuis y yo- somos amigos de la infancia. Es como si formáramos parte de un matrimonio. Nos peleamos, discutimos, pero todo eso es secundario, ya que cualquier diferencia que tengamos la superamos siempre porque sabemos que no vamos a dejar de tocar juntos. Eso siempre estuvo muy claro.

SONIDOS Y SIGNOS EN EL CIELO

¿Qué teclados son tus preferidos?
Un teclado que siempre me encantó, por sus infinitas posibilidades de programación, es el Korg Prophecy. Actualmente, tengo dos modelos de ese sintetizador, porque para mí es como el Mini Moog, digamos. También tengo un Roland JP-8000, otro teclado muy poderoso con gran calidad de sonido. A mí no me gustan los teclados muy “livianitos” o “digitalitos”. Sin embargo, últimamente, la ingeniería de sonido ha mejorado mucho, y por eso hay un par de teclados digitales que son muy buenos también, como los Nord (el Wave o el Electro), o los Yamaha nuevos, los Motif (el Xs 6 y sus derivados). Estoy pensando en comprarme uno de esos. Durante un tiempo usé un Korg Trinity, pero lo vendí. El que tengo es un Korg R3, un teclado muy chiquito, polifónico y muy programable, que tiene un vocoder. Ahora también estoy usando un Korg PS60, un modelo nuevo pero muy light, que no es un super teclado pero tiene muy buenos pianos eléctricos. Otro que uso mucho es el Hammond XK-1. Desde siempre, fui un tipo muy estudioso de los sonidos. Además, quizás por ser ingeniero, tengo cierta ventaja con respecto a otros tecladistas, ya que cuando consigo un teclado, lo desarmo, y le busco hasta las últimas posibilidades de combinaciones de sonidos y performance que pueda dar…

¿Te molesta que comparen a los discos de Nexus con el sonido de grupos clásicos como ELP o Crucis?
Mirá, que comparen nuestra música con la de Emerson Lake & Palmer, o Crucis, es más un elogio que otra cosa. Por supuesto, la influencia musical de esos grupos clásicos del rock progresivo, así como las de YesKing Crimson, Genesis, son innegables y bienvenidas. Lo que sucede es que mucha gente -cuando tiene un grupo preferido al que escucha desde su infancia-, cada vez que escucha un grupo nuevo, que tenga algún sonido o armonía similar, obviamente la va a asociar a lo que ya conoce, aunque este sonido nuevo no sea ni robado, copiado, ni del todo parecido a las de los grupos clásicos. Por supuesto, si nosotros tuviéramos una mayor difusión, en algún momento dejarían de compararnos.

Claro, porque hoy es muy difícil que en radios comerciales pasen temas de grupos progresivos…
Es que los medios masivos necesitan difundir materiales de aceptación masiva, y los materiales que son aceptados por la mayoría de la gente no son los más sofisticados y elaborados. Porque la música masiva, necesariamente, tiene que ser sencilla, ya que toda la gente no tiene tiempo de dedicarse a escuchar entero todo un disco. De cualquier forma, yo soy un convencido de que si el rock sinfónico se difundiese sería aceptado -como lo fue en los ´70-, pero no le dan la oportunidad. Lamentablemente, en la radio a la gente le ponen muchísimo reggaecumbia, y mucha música que la llaman “rock” pero no lo es. Mucha pavada.

¿Y vos cómo definirías la música de Nexus?
Originalmente, el propósito del grupo fue hacer una música sin límites. O sea, todo era bienvenido. Daba lo mismo que un tema durara 8 horas, 20 minutos, o un minuto; siempre que nos gustara y sonara bien. Ahora estamos un poco más orientados hacia un estilo un poco más accesible a la gente. Obligados a lo que es el hoy, en donde la gente quiere cosas un poco más digeribles, más rápidamente compresibles; por eso es como que nos auto limitamos un poco. Eso no es lo que más nos gusta, porque nos encantaría seguir haciendo cosas muy locas, y que la gente se tome todo el tiempo necesario para escucharlas, pero ahora es más difícil que pase… Las influencias en nuestra música son las clásicas, y se ven tema a tema. Hay temas algo emersonianos, con mucho órgano, teclados; algunos pinkfloydianos, con mucho solo de guitarra; otros más genesianos, con guitarras acústicas y mucho arpegio; también hay temas instrumentales, más loquitos; y algunos temas cantados, más sencillos en su elaboración. Por supuesto, en algunos temas los diferentes estilos también aparecen mezclados, a través de nuestro estilo personal.

¿Cómo pensás los discos? ¿Tenés algún concepto pensado de antemano o unís a las diferentes canciones bajo una temática en común?
Mirá, lo primero que va surgiendo es la música. La parte conceptual recién aparece en las letras. En realidad, siempre está flotando en el aire alguna temática. Yo soy muy estudioso de temas espirituales, psicológicos, esotéricos, ocultistas… Por eso, todos los discos giran alrededor de distintas facetas de una temática vinculada al desarrollo del hombre, acerca de la evolución del hombre hacia un nivel superior. Una salida, digamos, de la estupidez y la mediocridad materialista. En Detrás del Umbral, aparece el concepto de puerta, como que detrás de ella hay otra cosa, un mundo distinto; Metanoia, desde su nombre, ya que es una palabra griega que significa “cambio o transformación mental”; Perpetuum Karma habla de la famosa ley del karma, que es el mecanismo básico que está atrás de la evolución: hacés las cosas bien te va bien, las hacés mal te va mal y eso te impulsa a hacerlas bien. Por su parte, el disco Aire ya está un poco más despegado de esa onda, porque no tiene connotaciones espirituales, por eso lo de “aire” por ser un disco un poco más fresco. A lo largo de mi vida me dedicado a estudiar distintas disciplinas filosóficas que estudian al hombre y al mundo, ya sean de origen hindú o chino; taoísmo, kabala, el Cuarto Camino, teosofía, ciencia cristiana, agnosticismo… Estudié e investigué todo lo que pude, mezclándolo, porque aunque tengan terminologías distintas –por venir de épocas e idiomas diferentes-, los conceptos centrales de estas disciplinas son bastante coincidentes, ya que todas hablan acerca del desarrollo humano y hacía donde el hombre tiene que ir. Todas coinciden en que lo que hoy tiene el hombre no es para lo que está pensado.

¿Por qué?
Porque hoy el hombre está inmerso en un proceso intermedio de formación/purgatorio/infierno, cuando está pensado para otra cosa, pero hay que llegar a esa otra cosa, porque no va venir sola, te la tenés que ganar, no es gratis…

¿Qué sería ese lugar?
Esa otra cosa es un estado de mayor felicidad, paz y bienestar, por sobre lo que el mundo material te permite. En el mundo material es imposible alcanzar ese estado de bienestar y paz, por los problemas que hay, por los riesgos del mundo, y la propia estupidez individual. Sin embargo, todas esas doctrinas que te nombré coinciden en la idea de que todo eso se puede evitar, pero hay que seguir un camino de purificación, perfeccionamiento, aprendizaje, de cambio mental. Un camino de limpieza de errores pasados, o de limpieza del karma. Un camino de iluminación, o de santidad, según el cristianismo. Esa es una visión que hoy comparte mucha gente, obviamente, pero no la mayoría. La mayor parte de la gente –en el mundo materialista actual- cree que la vida es esto, por eso hay que aprovecharla del mejor modo, y que hay que conseguir la mayor cantidad de objetos posibles, que cuando se mueran se los van a tener que meter en el orto… (risas) Pero, bueno…

Es como Amused to Death, el título del disco de Roger Waters: “Entretenido hasta la muerte”…
Sí. O entretenido, y enojado, hasta la muerte… En resumen, todas nuestras letras, discos, etc.; –directa o indirectamente- hablan de esta idea: de la mejora, la salida, la búsqueda, el cambio, la evolución, el despertar… Distintas palabras para una misma idea.

¿Qué música te gusta escuchar ahora?
No estoy escuchando nada en mi casa, solamente en el auto llevo discos de los Beatles y de música clásica. Eso es lo único que escucho, y lo escucho en el auto porque allí no puedo hacer otra cosa. Cuando estoy en casa, y tengo un tiempo libre, siempre opto por tocar mi piano acústico. Siempre estoy armando o perfeccionando alguna composición en él.

¿Qué canción de otro te hubiese gustado hacer vos?
“Eruption”, la canción larga que ocupaba todo el lado uno de Tarkus, de ELP. Ese o “Variations on Blues”, de Pictures at an Exhibition. Dos temas de órgano de Emerson, porque mi forma de tocar se asemeja un poco a eso.

¿Y de los temas tuyos, con cuál te quedás?
“Metanoia” o “La Espiral”.

¿Cuáles son tus proyectos actuales?
Bueno, con Nexus estamos grabando un nuevo CD, por primera vez doble, con orientación ultra sinfónica... Es decir, volviendo a las raíces. También estamos preparando una presentación en Capital, en lugar a definir, la cual será, en línea con el próximo CD doble, de orientación ultra sinfónica setentosa. Por otro lado, también estoy grabando mi segundo CD solista. También estamos grabando con el grupo un track para participar en el Proyecto Decameron II, de Musea - Colossus, en Francia; y estamos grabando un tema en conjunto con Marco Bernard, de Colossus, en bajo; y Steve Unruh, en voz; para ser incluido en el CD Samurai III, de Marco Bernard. Creo que eso es todo por ahora.
Secuencia Inicial.-

CRIME & THE CITY SOLUTION - AMERICAN TWILIGHT (2013)

Como tantos otros, descubrí a Crime & The City Solution, la banda liderada por el carismático vocalista Simon Bonney gracias a la fabulosa película del director alemán Wim WendersWings of Desire (Las Alas del Deseo) de 1987, en aquel film aparecía en una de sus escenas en blanco y negro tocando una banda con una arrolladora actitud post punk, su estética era sencillamente demoledora, con un halo de misterio absorbente que dejaba boquiabierto a cualquier desprevenido, pero ¿quiénes eran estos tipos?
La historia del grupo comenzó mucho antes en Sidney – Australia allá por 1977 y siguió en Melbourne en 1979 donde conocieron a The Boys Next Door la banda liderada por un jovencísimo Nick Cave y que rápidamente pasaría a llamarse The Birthday Party y que en sus filas contaba con Mick Harvey y Rowland S. Howard dos guitarristas sumamente filosos, para fines de aquel año Nick Cave decide llevarse a sus muchachos a Londres, y Bonney disuelve la banda sin dejar registro discográfico. En 1983 Bonney se traslada también a Londres donde revive el grupo junto a sus viejos amigos Mick en teclados y Rowland en guitarras a los que se suman para los shows en vivo el hermano de RowlandHarry Howard en bajo, Epic Soundtracks en batería y Bronwyn Adams en violín con esta aceitada formación lograrían plasmar su anhelado álbum debut Room of Lights (1986) para luego trasladarse a Berlín, aquellos años en la capital Alemana fueron años marcados por los excesos de drogas y alcohol, compartiendo músicos con Nick Cave and the Bad Seeds y Einsturzende Neubauten. Los cambios constantes en la formación del grupo hacen que su único miembro estable sea el propio Simon Bonney, en 1990 editan su último trabajo en estudio Paradise Discotheque un disco con excelentes críticas de la prensa especializada, luego Bonney inicio su carrera como solista editando dos álbumes con suerte dispar Forever en 1992 y Everyman en 1995, luego un silencio artístico que duro hasta el 2012, momento en que decide resucitar a su antigua banda.
Este nuevo trabajo, quizás uno de los regresos menos esperado tras veintidós años de ausencia, recorre los caminos de la música Americana mas sudorosa y polvorienta. Establecido en Detroit, Simon Bonney reclutó algunos viejos amigos como el guitarrista Alexander Hacke y otros nuevos compañeros de ruta como Jim White (Dirty Three) y David Edwards (16 Horsepowers)para resucitar su banda, sin perder el nervio guitarrero característico del grupo, desde un comienzo queda claro con canciones como “Godess”, “Riven Man” y “My love Takes me There” un maridaje de coros femeninos, vientos y baterías percutidas con ritmo punzante consolidan un comienzo brillante, suenan rejuvenecidos dando una lección de rock desértico y primal, la voz de Bonney se mantiene grave e impecable, su forma de cantar es realmente muy personal, ya se lo puede imaginar en vivo haciendo su clásico bailecito y moviendo sus manos frenéticamente.
“Domina” es una plegaria que sirve para bajar los decibeles y tomar un respiro dentro de un trabajo entramado por las disonancias como es el caso “The Colonel (Doesn’t Call Anymore)” la canción que da título al álbum "American Twilight" es de lo mejor del disco, esa perfecta mezcla de furia y poder que caracterizan a la banda australiana.
American Twilight un disco tan magnifico como inesperado.
Lean Ruano.-

YEAH YEAH YEAHS - MOSQUITO (2013)

Cuarto trabajo para la banda Neoyorquina liderada por la carismática vocalista Karen O, ya han pasado diez años de su sorprendente debut con el arrollador Fever To Tell, un disco donde el trío nos mostraba como hacer punk sin perder ni una pizca de glamour, canciones como “Pin” y “Maps” nos enseñaban los gemidos de una poderosa cantante y también su parte mas sensible. Luego le siguió el maravilloso Show Your Bones (2006) un trabajo que los llevaría a catapultarse como una de las banda del momento codo a codo a grupos como The Strokes o Interpol.
Con pasajes soporíferos y algo tediosos, este nuevo trabajo de los Yeah Yeah Yeahs será decepcionante para aquellos fans que esperaban una vuelta a los guitarrazos y los estruendos de los primeros trabajos de la banda, ya que esta nueva obra sigue la línea de It’s Blitz! (2009) su anterior trabajo de estudio, donde la gran vedette son los sintetizadores y no las guitarras, sin tanta riqueza compositiva, ni grandes ideas van desfilando tema tras temas los once tracks que componen Mosquito, de todas formas y a pesar de que estamos lejos de lo mejor de la banda, encontramos canciones que se salvan tale como “Slave” y “Despair” con una gran trabajo de la ahora blonda vocalista Karen O.
La sensación que nos deja este nuevo trabajo es que estamos frente a un nuevo grupo, este Yeah Yeah Yeahs no tiene mucho que ver con el de sus dos primeros álbumes, parecen haber dado un volantazo sin retorno hacia un nuevo rumbo artístico, más pop, más electrónico, algo que ya habían insinuado en su anterior trabajo pero que esta vez se vuelcan de lleno y por momentos suenan demasiado sedados por no decir aburridos, un claro ejemplo de esto es la canción “Always”.
Con Dave Stik de Tv on the Radio nuevamente en la producción, no alcanza para que este disco este al nivel de lo esperado, como novedad podemos mencionar el coqueteo hip hop junto a Dr. Octagon en la canción “Buried Alive” y el intento de un acercamiento gospel sobre el final de “Sacrilege” el tema que abre el álbum, el resto del álbum es bastante flojo sin un destino acertado, como si las ideas que tuvieron en mente Karen O y compañía no llegaron a ser plasmadas de una forma acertada y divagan por todo el álbum de manera deslucida, hasta la portada del disco es burda, esa mezcla fluo ochentosa como si fuera un afiche de película de terror clase B, este era uno de los discos mas esperados del año y va a pasar a ser uno de los mas olvidados sin lugar a dudas.
Lean Ruano.-