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lunes, 30 de julio de 2012

LOS ABUELOS DE LA NADA - COSAS MIAS (1986)

Hubo una vez un hombre inolvidable, iluminado y zarpado. Un loco lindo, bohemio y libre, que, con el tiempo, se convertiría en uno de los personajes más indispensables y cruciales de nuestro rock. Su nombre era Miguel Abuelo Peralta. Poeta y compadrito, Miguel fue uno de esos artistas totales que ya no hay; un verdadero front man del rock de acá (como nos dijo Compañero Asma, allá lejos y hace tiempo, en la segunda entrevista de este blog). Además de eso, Miguel Abuelo cantaba como nadie (¡con ese vibrato inigualable!), y nos dejaba boquiabiertos con una presencia escénica dinámica y soberbia. ¡¿Y esos versos que sacaba?! Gran compositor de canciones, su legado es inmenso. Era un personaje tallado en blanco y negro, sin grises. Se lo podía amar u odiar, pero a nadie se le ocurriría ignorarlo. Llamaba mucho la atención, y por eso, quizás, haya sido uno de los mayores artistas, digamos, “integrales” del rock argentino. Un artista total, sin dudas. Sin embargo, a partir de 1986, las cosas comenzarían a ponérseles oscuras, luego del anuncio mortal de una enfermedad incurable que limitaría su horizonte vital. De repente, Abuelo se dio cuenta que se le acababa el tiempo. Así, Cosas Mías se convertiría en su inesperado testamento musical, el legado final de la última formacion de Los Abuelos de la Nada. Eran años complicados. No olvidemos que esta producción también coincidiría con el final de la primavera democrática alfonsinista. Mientras el plan austral comenzaba a hacer a agua por todos lados, y entre escaramuzas carapintadas y Obediencia Debida, a lo lejos (o no tanto), se comenzaban a divisar los primeros nubarrones de un futuro para nada venturoso, como casi siempre... Por otro lado, aquella era una sociedad dividida por un tema que resultaba polémico: La Ley de Divorcio, una causa que generaba adeptos y detractores por igual. Mientras tanto, en México ´86, la magia del Diego Maradona más genial nos regalaba la mayor conquista de la historia del fútbol argentino.
 Una época afiebrada, sin dudas. Y dentro de este contexto, el tema “Cosas Mías” pasaría a la historia como el hit del disco. Su letra hablaba de un viaje-derrotero demencial, relatado en primera persona, que incluía un muestrario de varios personajes paradigmaticos, que funcionaban como dignos representantes de algunos de los ámbitos más heavies de nuestra pacata –y contradictoria- sociedad: el cura, el artista, el doctor, los delincuentes de alto nivel, o los turbios ejecutores del brazo derecho de la ley... En resumen, versos que daban cuenta tanto de la alegría como el dolor, o del espanto y la fascinación de los ´80, con ese estribillo que era casi un manifiesto: “Te quiero así. Me gustas, piba. Yo no pedí nacer así/ Son cosas mías...” También, una canción que conjugaba la oscuridad (lo dark) con los excesos y el espíritu fistero del rock de aquellos tiempos. Por otro lado, “Cosas Mías” era un tema (y un disco) espléndido, en lo instrumental. En especial, por la magnifica perfomance de uno de los máximos guitar heroes argentos: Kubero Díaz, un mago de las seis cuerdas. Además de Kubero, esta ultima formación de los Abuelos incluía al gran Juan Del Barrio en teclados, el infaltable Polo Corbella –único sobreviviente, junto a Miguel, de la histórica formacion del grupo del ´81- en batería, y el debut de Marcelo Chocolate Fogo en bajo. Justamente, Fogo -sobrino de Miguel- colaboró en la composición del tema homónimo del disco. Una canción que también quedaría en la memoria popular luego de que su melodía empezara a ser cantada en las canchas de fútbol, y por haberse convertido en uno de los cantitos preferidos de la hinchada riverplatense. Pero este disco no se agotaba ahí; otros de los temas destacados fueron “Cómo, Quién, Dónde” (Abuelo - Del Barrio) y el inefable “Semental de Palermo” (Fogo). “Región Dura” (Abuelo Fogo) y “Rock & Roll Sobre la Alfombra” (Abuelo Del Barrio) eran ejercicios acelerados y sudorosos de pasión roquera; y en “Padre Soltero” (Abuelo Díaz) o “Tu Cola Less” (Abuelo), la cosa se volvía un poco más lírica, sin disminuir necesariamente la velocidad, con un Abuelo funcionando como un divino encantador de serpientes. Tema curioso e imperdible, “Capitán Calavera” (Abuelo) te dejaba con un nudo en la garganta, debido a su letra conmovedora, en la que su autor se resigna valientemente al naufragio que se le viene encima; haciéndole frente a las vicisitudes del porvenir. Es otra canción de Miguel que llama la atención del oyente menos avispado. Primero, porque ahora conocemos el final de la película de la vida de este gran artista, y, también, porque en esas líricas finales nos estremece hasta la médula con tanta belleza inmanente. Sin dudas, la penúltima perla oculta de la carrera de este grupo. Porque la última sería “Festival de Corazones”, en donde Abuelo –a pesar de ser éste un tema compuesto por Kubero Díaz-, se lo apropia para sí, con su apasionada hidalguía de bien, prometiéndonos una feliz fiesta de despedida, que sabía que no iba a poder realizar. Dejémoslo, entonces, a Mike, para que nos mienta de nuevo, y que vuelva acá, desde lejos, como siempre, desde donde quiera que esté...
Emiliano Acevedo

miércoles, 25 de julio de 2012

DAMON ALBARN - DR. DEE: AN ENGLISH OPERA

Podríamos decir que estamos frente al primer trabajo como solista del ex líder de Blur, pero esto seria una verdad a medias, es cierto que es la primera vez que Damon Albarn presenta un disco bajo su nombre y apellido pero bien sabemos que el inquieto de Albarn siempre esta comandando todos sus proyectos y no deja nada librado al azar desde Gorillaz a The Good , The Bad & The Queen pasando por el colectivo creativo de música africana Mali Music y su mas reciente trabajo junto a The Rocket Juice & The Moon por mas que se rodee de los mas variados músicos de los mas diversos géneros todos sus trabajos llevan el sello inconfundible de Damon Albarn lo presente o no bajo su nombre de pila.
Para esta ocasión lo que se trae bajo el brazo es una obra conceptual basada en la vida del genio matemático y consejero de la reina Elizabeth I: John Dee no es la primera vez que Albarn encara un proyecto conceptual ya en el año 2008 nos presento Monkey: Journey To The West una obra abstracta basada en el viaje espiritual de un mono, pero volviendo a este nuevo trabajo el cual cuenta con dieciocho tracks y se pueden disfrutar a la perfección sin ningún tipo de material visual como soporte por mas que en el título se incluya la palabra opera y contenga varios pasajes instrumentales Dr. Dee no deja de ser un disco de canciones pop arregladas con sutiles arpegios de guitarras imitando el sonidos de viejos laúdes como en “Apple Carts” o “The Dancing King” , las cuerdas están a cargo de la Orquesta Filarmónica de la BBC creando un colchón donde la melancólica voz de Albarn nos va relatando la vida de este particular personaje quien según cuentan al final de sus años intento comunicarse con los ángeles, también hay lugar para sonoridades de órganos catedráticos y coros que sustituyen la voz principal como en “Tree of Beauty” , “A Prayer” o “Coronation” dándole un aura mas solemne a la obra.
Damon Albarn un artista que nos sigue sorprendiendo con cada trabajo que nos presenta en este caso con una opera pop que nos muestra un nuevo costado de este multifacetico y genial músico británico.
Lean Ruano.-

QUEEN - SHEER HEART ATTACK (1974)

El 12 de noviembre de 1974 Queen editó su tercer disco, y el primero realmente legendario: Sheer Heart Attack, una producción que retomaba las muy buenas ideas insinuadas por el grupo en Queen II, elevando aun más el listón. Así, comenzaba la era dorada de uno de los grupos más grandes de la historia del rock, que tendría su punto culminante con el siguiente álbum A Night in the Opera (1975). En lo que respecta a Sheer Heart Attack, en su calidad como mojón histórico, tenía todo lo que había que tener: por un lado, la típica impronta pretenciosa de los primeros tiempos del grupo; así como la perfección rock/pop de sus siguientes producciones. Curiosamente, la génesis de la compleja grabación de esta obra fue casi una consecuencia accidental de que Queen decidiera grabar un nuevo disco, tan sólo 8 meses después de Queen II, debido a que Brian May había tenido hepatitis, y esto obligaría a la banda a cancelar giras y conciertos por largo rato. De esta forma, tuvieron –por primera vez- tiempo de sobra para concentrarse en la tarea de componer. Quizás, por tal motivo el disco resultante fue el primer disco clásico (real) de Queen, ya que incluía su primer hit norteamericano "Killer Queen" –que también picó en punta en los rankings de Inglaterra- y el exitoso rock, típicamente setentoso, "Now I'm Here", que (con su "go, go, go, Little Queenie...") contenía una mínima referencia en su final al clásico "Little Queenie" de Chuck Berry.
Otro de los buenos temas de este disco era "Stone Cold Crazy", una canción que increíblemente le haría ganar –muchos años después- un Grammy a Metallica, en la categoría “mejor cover”, luego de ser incluido en la colección Garage Inc. "Brighton Rock" era otro soberbio rock en el cual se lucia Brian May, especialmente cuando lo presentaban en vivo. Sin embargo, este disco no contenía solo fuerte rock n' roll en su repertorio ya que algunos de sus mejores momentos estaban conformados por la inclusión de las baladas "Dear Friends" y "Lily of the Valley”; mientras que "Flick of the Wrist" o "Tenement Funster" constituían otros dos ejemplos del lado mas visceral del grupo. "She Makes Me (Stormtrooper in Stilettoes)" parecía pop casi progresivo y confirmaba que Brian May, además de ser un excelente guitarrista, era muy buen compositor. También en este disco Queen se dio el lujo de incursionar en ritmos poco frecuentados por otros grupos contemporáneos: sonidos caribeños en "Misfire" y una onda nostálgica –y en clave de ragtime- en "Bring Back That Leroy Brown". Sheer Heart Attack finalizaba con la segunda parte del épico "In the Lap of the Gods", un tema dividido en dos partes, claramente diferenciadas: esta última, uno de los himnos clásicos del grupo, interpretado en varias épocas en sus shows –cantado al unísono por el incomparable Freddie Mercury y sus fans-; mientras que la primera parte de esta suite -mucho más alocada y con un comienzo casi zappiano- le hacía reverencia a las querencias progresivas en boga por aquellos años, y luego influenciaría la onda sonora de otros grupos como, por ejemplo, Utopia, la banda liderada por Todd Rundgren, especialmente debido a ese sonido, con esa “impronta” compleja –casi de proto prog metal-, sumergida en la imaginería del Antiguo Egipto, como se podría apreciar en Ra (1977), tercer álbum de este grupo norteamericano.
Emiliano M. Acevedo.


lunes, 16 de julio de 2012

YUCK – YUCK (2011)

Es así: es como cuando una antigua chica del momento nos sonríe y sabemos que ya esta todo dicho, que esa noche no dormimos solos. El margen de sorpresa va a ser reducido; ya conocemos sus mañas, pero no podemos evitar disfrutar de los nuevos trucos, de las pequeñas diferencias, y porque no, de esa descarga adrenalínica que nos trae recordar los viejos tiempos. Esto es, precisamente, lo que sucede al escuchar el disco debut de los Yuck, banda londinense que toma como punto de partida el sonido de principios de los 90’ y se despacha con 12 canciones poderosamente adictivas.
Es un lugar común hacer un ejercicio de referencias y rastrear las diversas influencias que recorren los 12 temas del disco: los temas con guitarras distorsionadas, símil rock noventero, con una producción sucia y hogareña, traen rápidamente a la mente los discos de Sonic Youth y Dinosaur Jr. Pero, al mismo tiempo, sorprende la facilidad con que estos chicos pasan de temas cargados con capas de efectos de guitarra "Holling out", para despacharse con una seguidilla de temas "Suck", "Slutter", cuyas melodías suaves y livianas sirven como contracara agradable a la crudeza de los primeros temas. Sin caer en la apatía y el desgano característica de la música de los 90’, un aire de optimismo inminente recorre el disco. Es cierto que hay temas donde la angustia adolescente se hace presente (no hay que olvidar que la edad promedio de la banda es de 20 años), pero la sensación que queda después de escuchar "Suicide Policeman" o "Slutter" es el de reconciliación, junto con la posibilidad de una comunión al final del camino. Al final de todo, es en la búsqueda de una voz propia donde el grupo se sostiene, y es en la estrofa repetida al final de "Sunday" (“I’ve got a choice now, I’ve got a voice now”) donde la banda encuentra su punto de apoyo. 
Ahí esta la clave para entender el sonido de esta banda, cuando se les pregunta por las similitudes que encuentran con el sonido de los 90’, ellos responden que es la música que escuchan, que simplemente sus “gustos terminan siendo reflejados en la música que hacemos
Es claro que estos chicos son unos mentirosos: su disco suena como salido de los noventas, pero recién fue editado el año pasado. Hasta su nombre, que en español seria como la onomatopeya “Puaj”, mas que referirse a su música, podría verse como una risa despectiva a todos aquellos que quieren ver en esta banda nada mas que una fotocopia de tiempos pasados. Pareciera ser que estos muchachos heredaron los discos de algún hermano mayor y vieron en la distorsión la posibilidad de crear nuevos caminos. Suenan frescos, suenan como sonaron los noventas, pero sin caer en el revival al que nos tiene acostumbrados muchas de las bandas actuales. Son, en esencia, una banda que no sienta sus raíces en el pasado, sino que lo toman como tierra fértil para sus nuevas canciones.
M.P.

MARILYN MANSON - BORN VILLAIN (2012)

Octava opus en la carrera del “Reverendo”, a esta altura no sabemos bien reverendo de qué. Con el paso de los años Marilyn Manson se ha transformado en una caricatura de sí mismo, esta claro que a Brian Warner se lo devoró el personaje y no sabe que hacer para remontar su carrera que hace prácticamente diez años viene en caída libre. Cuando Manson debutó en 1994 con su disco Portrait of an American Family y se consolidó masivamente con el excelente Antichrist Superstar (1996), eran los días de oro para el chico malo del rock, era el músico que ningún padre quería dejar a su hijo escuchar, su música era la rebeldía adolescente del rock, su estética entre gótico salvaje y destructiva daba miedo, era acusado de satanista por los ultra católicos de todo el mundo, después todo se diluyó principalmente su música. Sus últimos trabajos Eat Me, Drink Me (2007) y por sobre todo The High End of Low (2009) fueron prácticamente ignorados.
Este nuevo trabajo esta un escalón más arriba de sus dos últimos trabajos pero, ya sin el respaldo de la discográfica Interscope y con la partida de su baterista original Ginge Fish, ni por asomo se acerca a la agresividad y contundencia que caracterizaba a su obra en la década del noventa. Born Villain cuenta con trece nuevas composiciones mas el cover ochentoso del tema de Carly Simon “You’re So Vain” junto al actor Johnny Depp, la apertura del álbum es con “Hey Cruel World …” con reminiscencias a su trabajo mas glam MechanicalsAnimals (1998) pero sin onda , enseguida se le pega el primer corte “No Reflection” típico tema con un estribillo que intenta ser ganchero pero termina siendo mas de lo mismo, una canción muy suave para alguien que intenta recuperar el trono de la música pesada. Lo único rescatable del álbum pasa por las electro “Overneath the Path of Misery” y “The Flower of Evil”, la lenta “Lay Your Goddamn Arms” y la potencia de “Murderers Are Getting Prettier Every Day”, también para destacar la línea de bajo de “Slo-Mo-Tion” que intenta rememorar sus días de gloria. 
Este nuevo trabajo de Marilyn Manson es un disco de composiciones en su mayoría insulsas y pálidas, tan pálidas como su rostro en la portada, así y todo estamos frente a su mejor obra en los últimos diez años.
Lean Ruano.-



ENRIQUE SYMNS: CERDOS & PECES, LO MEJOR

Cortesía del Diario El Atlántico, Fotógrafo: Francisco Mendes

Alguna vez, hubo una revista que rompió todos los esquemas, desafiando los rígidos patrones moralizadores de la sociedad argentina más careta. Hubo un momento y un lugar, con gente muy talentosa haciendo cosas maravillosas. Era la, luego llamada, “primavera democrática”, y en ese momento irrepetible, de plena ebullición, surgió la revista de la que vamos a hablar hoy: Cerdos & Peces, “la revista de este sitio inmundo”. Seguramente, pocas veces se ha visto una publicación como ésta, que se animaba a hablar de las cosas que nadie hablaba, destapando pozos de plena pestilencia para, de paso, mostrar la belleza en el barro. Cerdos & Peces fue una creación del genial e inimitable Enrique Symns, un tipo que no se sabía nada del periodismo “de academia”, pero que se animó a pasar de ser un simple monologista callejero a meterse en el oficio periodístico hasta casi terminar reinventando el propio género, durante aquellos afiebrados años ´80, con este proyecto que nació como suplemento del diario El Porteño (en 1982), y que alcanzaría el status de publicación independiente, en forma de revista, recién a comienzos de 1984. Eran los años del under, el Parakultural, Sumo, Los Redondos... ¿Y qué tenía Cerdos & Peces que la volvía una publicación única? Simplemente, esa “combinación entre rock, locura y hamponaje”, como la define el propio Symns
Una revista con notas que hablaban sobre sexo y drogas, cuestionando los rígidos dogmas de la iglesia y de una sociedad que venía de una época oscura (El Proceso), del que había sido “en parte cómplice, en parte víctima, una sociedad casi siempre muy moralista e hipócrita.” (Symns) El verdadero gen argentino. Punto. Pero la excusa que tenemos para hablar de Cerdos & Peces es que ha aparecido un libro inmenso (en tamaño y contenido) que recopila “lo mejor” de los textos escritos por Enrique Symns en esta publicación, además de reproducir algunos artículos originales e historietas, así como varias de esas tapas impresionantes e inimitables, en las que la Cerdos aprovechaba para meter el dedo bien adentro de la llaga. Portadas como, por ejemplo, aquella inolvidable del número 9 en donde se veían dos monjas lesbianas, y que fuera prohibida, debiendo aparecer con una capucha de nylon negra encima. Saddam Husein, un Maradona cuasi maricón, Fabiana Cantilo, Humberto Tortonese, Alejandro Urdampilleta, Fito Páez, Alejandra Fletchner; fueron algunos de los protagonistas de las tapas de la revista. Algunas de las cuáles incluían inefables e incendiarios fotomontajes que se animaban a cualquier cosa, sin filtro. Como aquel que mostraba a un Juan Pablo II medio afeminado, al que un trava le manda besitos, y que saldría publicado en el mismo momento de la visita del sumo pontífice a nuestro país, en abril del ´87... O, porque no, mostrar un beso profundo entre dos lesbianas (bisexuales); un culo al natural -pero no de vedette photoshopeada, sino un culo al natural, como el tuyo o el mío-; o a un chulo dragándose, un pelado pegándole un tiro al televisor, una nena en bolas, o una imagen que se mofaba de la policía... Todo estaba permitido en Cerdos & Peces. Sus páginas destilaban locura, sí, y también ese desenfreno bien mágico y despiadado que quería beberse la vida de un saque, a borbotones, aunque se nos cayera un poco mucho por la comisura de los labios, enchastrando todo. Nada importaba en la Cerdos. ¿Alguna vez se imaginaron una revista que auténticamente se cagara en todo? ¿Sí? OK, pero vayan sabiendo que ni la Hustler o la mejor Playboy se animaron a mostrar algunas de las cosas que aparecían en la Cerdos, la que hacía parecer como nenes de pecho a aquellas publicaciones. Punto de nuevo. 
A lo largo de su historia, Cerdos & Peces tuvo varias etapas, con clausuras incluidas, pero siempre volvía a aparecer, porque sus lectores y el propio Symns así lo requerían. Era necesario. La primera época duró tan sólo 4 números (hasta agosto de 1984), luego llegaría una etapa que duraría entre 1986 y 1987, la tercera época –con un viraje casi experimental y de surrealismo periodístico sobre su final- entre 1989 y principios del ´92, una cuarta “más ideológica” del ´96 hasta fines de los ´90, y el final, tan solo dos números en 2004, cuando Symns volvió de su estadía demencial y curiosa en Chile (para más datos leer su libro autobiográfico El Señor de los Venenos). 
La de Cerdos era una redacción en la que pasaba de todo (literalmente), y las palabras se quedan cortas... Además de tener un staff de redactores y colaboradores envidiable e irrepetible. Acá van algunos de los nombres que colaboraron con esta publicación: Indio Solari, Gumier Maier (diseñador de varias de sus mejores tapas); Alfredo Rosso, Claudio Kleiman y Marcelo Gobello (tres de los mejores periodistas de rock de la Argentina); el inolvidable Batato Barea, Gabriel Levinas, Néstor Perlongher, Helmostro Punk, B. Ode, Héctor Ledo, Tom Lupo... Todos, en mayor o menor medida, aportaron lo suyo, cimentando la leyenda de esta publicación. Pero nada hubiese sido lo mismo sin la aparición en escena de Vera Land, una jovensíma y talentosa jefa de redacción, que junto a Symns llegó a participar –en especial, durante la tercera época de la revista- de la elaboración de la mayor parte (casi el 60%) de los artículos de la Cerdos, a veces firmando ambos con múltiples seudónimos. Según cuenta la propia Land (en el prólogo del libro Crónicas del Fin del Mundo, de Gobello) esta revista fue “una sopa del underground donde confrotaban y coexistían grafiteros punk, posmodernos bolches, frívolos apologistas de la diversión, transformistas, poetas de la calle, rastas, erotómanos, filósofos, linyeras y delincuentes... Si bien la revista era una vidriera de esa ciudad paralela que brotaba en los prolíficos, eclécticos y agitados ochenta, jamas tuvo una actitud complaciente o propagandística hacia su sitio de permanencia: el ataque, el exceso, la desmesura y la crudeza conformaron la impronta cerdopeceana. La revista horadó, examinó y juzgó el universo alternativo. Y a ese bumerán lo atrajo al lector que contestó con el mismo nivel de exigencia y arrogancia”. Una parte sustancial e imprescindible de la Cerdos eran los editoriales de Symns, varios de los que aparecen en esta antología de colección, que a pesar de su desmesura, nos deja con ganas de más. Para los que tenemos menos de 40 años, sin dudas, este libro será un descubrimiento imprescindible y necesario. Y, de paso, nos daremos cuenta cuanto y como le afanarían varias revistas que aparecieron después, incluso ahora -fíjense en el puesto de diarios y sabrán a cuáles me refiero... -, y para los mayores, poder rememorar algo de lo mejor de esos viejos ejemplares, ahora muy cotizados y requeridos por varios coleccionistas que se los disputan.
Cerdos & Peces, lo mejor; un libro de Enrique Symns, para leer y releer. Al final nos quedan las palabras del propio Symns, que en su prólogo dice que, después de todo, de esta experiencia inolvidable le queda “la satisfacción de haber contaminado tantas almas con palabras puras e intenciones chamánicas (...) Entre la dicotomía entre vivir y existir, donde vivir es una esclavitud y existir la plenitud, Cerdos & Peces buscó, a través de sus notas, ser esa pulsión que te acerque a una verdadera existencia”. Nada más. Simplemente, gracias Enrique por tanto fuego, por intentar sacarnos de ese nido de mentiras en el que se basa nuestra propia identidad -como individuos y sociedad-, gracias por intentar acercarnos al éxtasis. En estas páginas viven aun algunas de esas claves...
Emiliano Acevedo.-

(Seleccionado por Juan Mendoza, publicado por editorial El Cuenco de Plata, 2011)

martes, 3 de julio de 2012

GARBAGE - NOT YOUR KIND OF PEOPLE (2012)

Garbage siempre fue un producto de laboratorio de tres productores multiinstrumentistas - el más famoso Butch Vig productor del Nevermind (1991) de Nirvana -, los cuales se reunían para hacer jams y ver que pasaba, hasta que dieron con la carismática vocalista Shirley Manson. El álbum debut de la banda en 1995 y de título homónimo es la mezcla perfecta de electro rock, guitarras distorsionadas con bases electrónicas, la mixtura perfecta entre el post grunge y el trip hop quedan ejemplificados en clásicos modernos como “Queer”, “Only Happy When It Rains”, “Stupid Girl” y la sexy balada “Milk”, con esta formula lograron tener un sonido particular que repitieron con mayor o menor suerte en el resto de sus discos. Hasta que diez años después decidieron hacer un párate tras la edición del flojo Bleed Like Me, ahora bien en estos siete años de silencio la industria discográfica a cambiado demasiado y Garbage parece sufrir el mal que también sufren muchos otros grupos que fueron pilares de la década del noventa algunos que deciden volver y otros que nunca se fueron (Stone Temple Pilots , RHCP o Pearl Jam).
Editando buenos discos pero a la vez intrascendentes con un sonido calcado al de sus días de gloria como si el tiempo no pasara este es el gran pecado de este Not Your Kind of People, que arranca con la potente “Automatic System Habit” a puro sintetizador y guitarra distorsionada para seguir con “Big Bright World” de idéntico esquema , el primer corte “Blood For Poppies” se destaca por su filoso riff de guitarra “Control” es una de las mejores canciones de este álbum con guitarras profundas a lo My Bloody Valentine y un estribillo épico que en la voz de Shirley Manson suena verdaderamente increíble. El tema que da título al álbum es una balada melancólica que junto a “Sugar” y “Beloved Freak” conforman la trilogía de temas lentos o chill out si les parece mejor o les suena mas cool. Otro punto alto del disco llega con “Felt” un verdadero tema oscuro y de guitarras bien al frente como en los inicios de la banda. 
Este nuevo trabajo de Garbage no trae nada nuevo bajo el brazo simplemente once buenas canciones (quince en la edición deluxe) que si sos amante del electro rock te van a gustar, un disco para los fans, a aquellos que nunca les gusto la banda no les va a empezar a gustar ahora.
Lean Ruano.-