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lunes, 28 de noviembre de 2011

PESCADO RABIOSO - ARTAUD (1973)


¿Qué significa Artaud para nuestro rock? Otra vez, encendemos el piloto automático, y lanzamos, una tras otra, las frases hechas...: La cumbre lírica de Luis Alberto Spinetta, o como un pibe de 23 años alcanzó su punto culminante en lo que respecta a la comunión entre música y literatura, poesía pero también (casi) prosa. Experimentos líricos de alto nivel. ¿Se podría haber imaginado Spinetta, en aquel lejano 1973, la tamaña obra maestra que estaba realizando, ese hito inolvidable, único e indispensable si se quiere entender ese género musical, o fenómeno social, conocido como rock Argentino?. Y ya pasaron 38 años desde el lanzamiento de este disco revolucionario e irrepetible, nada menos. Una obra que está inspirada en las lecturas de Artaud, así como por las figuras de otros atormentados personajes del arte como Vincent Van Gogh, casi en su totalidad acústico e intimo, contiene canciones repletas de imágenes sobre mundos claustrofóbicos pero bellos, que se meten en la conciencia, dejando una marca indeleble.

GÉNESIS, Y DESPUÉS…
Si bien, Artaud figura como un disco "de Pescado Rabioso", en realidad, era un disco solista de Luis Alberto Spinetta –el segundo desde Spinettalandia, 1971-. Pero, ¿por qué así?
Según Spinetta, las tensiones creadas en el seno de Pescado Rabioso -a principios de 1973- entre él y los otros integrantes del grupo eran muy notorias: (Según el propio Spinetta) "Ellos querían hacer algo mas rockero y no estaban interesados a hondar la veta lírica de Pescado 2 (...) Querían hacer los temas de David (Lebón), y entonces los mandé al carajo (...) y a Artaud lo publiqué como un disco de Pescado Rabioso, solamente para demostrarles a ellos que Pescado Rabioso era "Yo" y que yo podía armar Pescado Rabioso con ellos o con otros músicos, sin problemas... Además me parecía muy egocéntrico titular este disco como "de Luis Alberto Spinetta", (porque) eso me parecía muy pomposo.

El Flaco grabó este disco junto a Emilio Del Guercio (bajo y coros) y Rodolfo García en batería, ambos ex integrantes de Almendra, y también con la participación de su hermano Gustavo en batería. Según el propio Spinetta, las letras, arreglos y solos de este disco fueron muy pensados, y ensayados, desde el vamos.Ya desde su tapa, deforme y no apta para las bateas, este era un disco molesto y único. La misma era un trapecio irregular en la que predominaban los colores amarillo y verde. Según Spinetta, para ésto se había inspirado en una carta de Artaud a Jean Paulham, que decía: "¿Acaso no son el verde y el amarillos cada uno de los colores opuestos de la muerte, el verde para la resurrección y el amarillo para la descomposición y la decadencia...?"

EL DISCO Y ARTAUD
Antonin Artaud (1896-1948) fue un poeta, dramaturgo y actor francés, con teorías basadas en el teatro experimental. Artaud utilizó la denominación de "crueldad" para demarcar un movimiento que tenia que dejar de lado la palabra hablada para dejarse llevar por la unión de los movimientos físicos y gestuales, además de la eliminación de las disposiciones habituales de escenario y decorados. Con los sentidos cambiados, el espectador se vería obligado a su esencia. Todo eso en el llamado Teatro de la Crueldad… En sí, este álbum refleja como impactaron en Spinetta las lecturas de textos surrealistas y malditos. Esta devoción por los hermosos malditos (no solo Artaud si no también las cartas de Van Gogh a su hermano Theo) inspiraron a Luis a realizar una reelaboración que a no llegaba al grado de las citas explicitas ni a un tributo oculto, ya que el disco en si era una mera versión personal acerca de la desesperación y un “antídoto” acerca de lo que escribió Artaud. Lecturas a las que Spinetta categorizaba como "desesperantes, con locura y sufrimiento..." Por eso, creía "en el encuentro de la perfección y la felicidad a través de la supresión del dolor... con amor". Para Luis, este disco era "una respuesta -insignificante tal vez- al sufrimiento que te acarrea leer las obras de Artaud...". Sin embargo, no es posible separar a Artaud de la locura que lo persiguió durante toda su existencia, ni de los mundos desesperantes que inspiraron buena parte de este disco soberbio.

LOS TEMAS
Para el análisis de los mismos nos centraremos en las opiniones explayadas por Spinetta en el libro de Eduardo Berti - Spinetta, Crónica e Iluminaciones.

1 . TODAS LAS HOJAS SON DEL VIENTO: Un autentico clásico del rock Argentino, es un
tema bellísimo, prácticamente acústico aunque al final contenga un certero solo de guitarra eléctrica. Su hermosa letra refiere, según Spinetta, a "que mi antigua mujer (Cristina Bustamante) iba a tener un hijo con otra persona. Yo ya había sellado para siempre esa relación con "El Blues de Cris", pero nos seguíamos viendo y me contó que tenia dudas sobre tener el bebé o no. Finalmente decidió tenerlo. Escribí este tema porque en ese momento ella era como una hoja en el viento al tener que decidir algo semejante."

2. CEMENTERIO CLUB: Brillante tema en clave de blues rock, bien eléctrico y punzante, que contiene una letra enigmática y depresiva (¡¡que, una vez, un crítico, en una reseña, comentó que estaba dedicada a un feto abortado!! ¡Cuasi plop!), y un solo de guitarra excelente que, como dijo Cerati, debe ser uno de los mejores (y más personales) de la historia. Recientemente, en el especial del programa Elepé dedicado a este álbum, Spinetta bromeó sobre esta canción, diciendo: "...y sí, la mina era como una heladera, un cementerio, un aire acondicionado. Le daba frió al tipo... Por eso lo de "que calor que hará sin vos en verano"... je". Sin embargo, aunque el tema hablara, en forma de ironía controlada, de la frialdad de la mujer; era muy fácil también relacionarlo con la violencia de los sangrientos años de plomo de la Argentina en los '70. No por nada, en Crónica e Iluminaciones, Spinetta contaba una anécdota en la cual él, junto a otros músicos, había sido encarcelado, por "averiguación de antecedentes" y en el calabozo encuentra que alguien había escrito en una pared "que solo y triste voy a estar en este cementerio...". Por supuesto, antes de ser excarcelado, él le agregó: “Qué calor hará sin vos en verano…


3. POR: Este tema, curioso y simple, tiene que ver con la ruptura del sintagma, ya que su letra está formada por, simplemente, palabras sueltas: "Árbol, hoja, salto, cruz, aproximación... clavo, coito, Dios, temor, mujer, por..." Spinetta recuerda: "El tema lo hicimos con Patricia (su ex esposa y madre de sus hijos) en mi vieja casa de la calle Arribeños. Como la música ya estaba escrita todo fue cuestión de que las palabras entraran justo en la métrica. Es una lógica medio surrealista."


4. SUPERCHERIA: Esta es una canción que no sigue la veta acústica, ya que es un típico rock que
hubiese entrado muy bien en los anteriores discos de Pescado. Contiene, sin embargo, un par de cortes rítmicos y climáticos muy interesantes que lo acercan incluso al jazz. La letra habla, en forma irónica y crítica, acerca de todas las supersticiones que persiguen a los músicos y a las personas en general.

5. LA SED VERDADERA: Uno de los mas inspirados, íntimos, y personales temas que haya grabado jamás Luis, con esa letra que decía: "Se muy bien que has oído hablar de mi y hoy nos vemos aquí... Pero la paz... En mí nunca la encontrarás... sino es en vos..." Spinetta decía al respecto: "(Con ésto) Yo le hablo a alguien que está enfrente y le digo que no se crea todas las cosas, pero no hablo sólo de mí, o de mi obra, sino de toda la poesía."

6. CANTATA DE LOS PUENTES AMARILLOS: Este es quizás el tema mas impactante de Artaud y una de las obras más monumentales, desde el punto de vista lírico, que haya dado el rock Argentino jamás. Una canción de casi 10 minutos en la cual desfilan "varias formas musicales y poéticas, agrupadas en módulos diferentes entre sí", según Spinetta. En cuanto a su letra, ésta estaba inspirada en las cartas que el pintor holandés Vincent Van Gogh le escribiera a su hermano Theo, por ejemplo:
a) "Los Puentes Amarillos": El único puente amarillo que puede observarse en la obra de Van Gogh es en un retrato del puente levadizo de Langlois en Arles.
b) "Aquellas sombras del camino azul, donde están / yo las comparo con cipreses que vi solo en sueños": Uno de los cuadros mas conocidos de Van Gogh lleva por título "Camino con Cipreses".
c) "Mira al pájaro, se muere en su jaula": En una de sus cartas, Van Gogh reflexiona acerca de la melancolía de un pájaro que lo tiene todo, ya que no le falta ni comida, ni salud, pero que sin embargo se muere por ser libre como los demás pájaros.
d) "Con esta sangre alrededor": Según Spinetta: "Es la sangre de la herida de la oreja de Van Gogh y la sangre de Heliogábalo cuando lo tiran a las letrinas de la ciudad." Ya que son, justamente, los libros de Artaud, "Heliogábalo, el Anarquista Coronado" y "Van Gogh, El Suicidado por la Sociedad", dos de las obras que mas tienen que ver con este disco.

7. BAJAN: Otro hermoso tema de Luis, y uno de los mejores que haya compuesto en toda su carrera. De más está decir que es notoria la adoración que Spinetta originó durante toda su carrera en sus colegas. Una muestra de eso se vio cuando Gustavo Cerati grabó, en 1993, una versión de "Bajan" en su álbum, debut como solista, Amor Amarillo. también, mas tarde, Cerati, reconocido "fan" de Spinetta, también homenajearía al memorable solo de "Cementerio Club" al incluirlo en la versión de "Te Para Tres", realizada en el Unplugged que Soda Stereo realizó para la cadena MTV en 1996. Luego, en marzo de 2007, ambos músicos se juntarían en un escenario –por primera vez- para tocar estos dos temas en medio de una multitudinaria presentación de Cerati en un concierto al aire libre organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

8. A STAROSTA, EL IDIOTA: Otro gran tema, en este caso dedicado a Starosta. Pero, ¿quién es Starosta? Según Spinetta: "Starosta no es nadie y a la vez somos todos. Cuando yo era chico había una marca de figuritas que se llamaba Starosta y también una marca de cucuruchos de helado... Después cuando tenia que hacer la letra de este tema me acorde de Starosta, que para mi es el nombre de un idiota. Nadie se puede llamar así..." Además, en una parte de esta canción se escuchan unos sonidos ambientales y el lejano eco de Los Beatles cantando "She Loves You". Y después vuelve Spinetta, quien canta: "no llores mas, ya no tengas frió / no creas que ya no hay mas tinieblas...", como si ésta fuera una forma de consolar al personaje. Pero, sin embargo, luego parece cansarse de todo esto y se rinde, culminando la canción con una de las líneas más memorables e inolvidables escritas jamás en el rock argento: "El idiota...Ya nada puedo hacer por él... él se quemará, mirando al sol... / vámonos de aquí." (Nota: Curiosamente, no hace mucho, apareció en varios programas de TV, un personaje mediático de apellido Starosta (¡y “amigo” de Ricardo Fort!) que representaba muy bien el papel de “idiota”, como este “antepasado” suyo, retratado por Spinetta en esta canción.)

9. LAS HABLADURÍAS DEL MUNDO: Este tema que cierra el disco es casi el derecho al pataleo de Spinetta hacia todas las habladurías que se decían sobre su persona: "Entonces se comentaba que yo estaba saliendo con tal o cual mina, o que me inyectaba; la canción responde a todo lo que siempre se dice de alguien que es famoso, que se hace público." Más claro, echale agua, ¿o no?. Sin embargo, Luis también canta aquí que "las habladurías no pueden alcanzarme", toda una declaración de principios, como restándole importancia a la cuestión.

EPILOGO:
¿Qué más se puede agregar de este disco que no se haya dicho ya...? Otra vez, que Artaud es un disco indiscutible y clásico. Una verdadera obra maestra que eternizó el legado inmenso de este artista  indispensable y complejo. Un artista que conjuró lirismo, imaginación e intención: el Sr. Luis Alberto Spinetta.
Emiliano Acevedo.-


(BIBLIOGRAFÍA: "Spinetta, Crónica e Iluminaciones", de Eduardo Berti, Editora AC, 2da Edición, Bs. As., 1989)

RYAN ADAMS - ASHES & FIRE


Nuevo trabajo para el ex Whiskeytown, Ryan Adams quien no ha parado un segundo desde que a fines de la década del noventa su banda se disolvió. Doce discos como solista en once años, toneladas de temas no oficiales subidos a su sitio web, produjo el Songbird (2006) de Willie Nelson, y participo en discos de artistas como Norah Jones, Weezer y Jesse Malin entre otros, o sea el tipo no se detiene nunca.
Ryan Adams logro hacer confluir sus influencias de los más grandes cantautores americanos, Bob Dylan, Bruce Springsteen, Gram Parsons para imprimirle su propio sello, su personalidad esa mezcla de chico tierno y rock n’ roll star suicida. La voz del nene mimado de Jacksonville es de las más particulares que ha dado el country rock alternativo, sus discos Heartbreaker (2000), Love is Hell (2004) y Cold Roses (2005) ya son parte importante del alt country, como olvidar su exquisita versión de “Wonderwall” de Oasis.


Este nuevo trabajo Ashes & Fire es su obra mas autorreferencial, tiene todos los condimentos con los que supo sazonar sus antiguos trabajos, ya separado de sus Cardinals quienes lo acompañaron en los últimos seis años, suena melancólico en “Dirty Rain”, bien country en el tema que le da título al álbum el cual esta producido producido por Glyn Johns (Faces y Eric Clapton) quien le da ese sonido inconfundiblemente setentoso. “Come Home” una bellísima balada en la que se une la voz de Norah Jones y Chris Stills, el primer corte “Lucky Now” nos deja claro que el fuerte de Adams son esas baladas downtempo intimistas que tan bien le salen y deja de lado el rock eléctrico un tanto radiable que ha sabido entregar en discos como Easy Tiger (2007) y Cardinology (2008), que por mas que eran buenos discos no explotaban tanto su lado acústico y de songwriter que muchos preferimos.“Chains of Love” se destaca por sus arreglos de cuerda y “Do I Wait” quizás sea la mejor canción que Adams compone desde hace largo rato sencillamente preciosa.

Este nuevo trabajo del americano lo devuelve a lo que mejor sabe hacer canciones acústicas con excelentes arreglos de cuerdas y teclados, no es su mejor obra pero goza de altísimos momentos emotivos y melodías crepusculares. Como solo los grandes saben crear.
Lean Ruano.-

martes, 22 de noviembre de 2011

Bocanada de aire fresco en un mar de canciones, entrevista a La Ola Que Quería Ser Chau.

Estuvimos conversando con Miguel y Rocío de La Ola Que Quería Ser Chau en una tarde de primavera, presenciando una jornada de grabación en el estudio El Árbol por la zona de Villa Crespo. Nos contaron como van encaminados sus proyectos y que tienen para el 2012 que ya se nos viene encima. Un conjunto musical con muchas inquietudes y mucha energía apostando al progreso y al perfeccionamiento.
Por Mariano De los Rios.
(Corrección: Nicolás Appas)

¿En qué anda La Ola en estos momentos?
Miguel: Bueno, ahora en estos momentos estamos parados hasta diciembre, porque estamos preparando el disco, todo el arte, la cosa legal, registrar las canciones. Lo vamos a presentar en marzo del 2012. La idea es hacer tres Zaguanes, tenemos que ver. Estamos viendo de tocar con bandas amigas que nos gusten.

¿Cuántas canciones tiene el disco?
Rocío: El disco tiene 12 canciones, algunas son las que estuvieron en los EPs pero están grabadas mejor y mas prolijas. Como es el primer largo están grabadas de manera más profesional. El sonido es mas agradable ya que los EPs están grabados de una manera más casera. Hay canciones que nunca se habían grabado que las veníamos tocando en vivo con la anterior formación. Canciones de diferentes épocas, hay muchas canciones que son viejas pero no se conocen porque por ahí no las hicimos, como “Plastic Ono”, que las hacíamos mucho en vivo pero recién ahora las pudimos grabar, la canción mas vieja es del 2008.

¿Como nace la idea del nuevo disco?
M: Fue muy complicado elegir, grabamos con Agustín de un grupo de rap El Orgullo de Mamá. Nos contactó en un principio para grabar una canción que se llama “Namek” que todavía no está en ningún disco. La íbamos a grabar pero pegamos buena onda y nos hizo un precio para grabar un disco. Cuando comenzamos a grabarlo la banda se estaba disolviendo, éramos Rocío y yo nada más. Lo grabamos entre nosotros y Agustín. Yo hice los arreglos, las guitarras y grabé algunos bajos. Ro grabó otros bajos y de a poco nos fuimos formando nuevamente. Al principio tocaba Reimon, un chico de La Plata. Estuvo tocando la batería un tiempo, después entro Santi en la guitarra. Él tocaba en la banda Lache. Después entró Feche, que es un amigo que empezó a tocar la batería cuando se fue Reimon. Este año tocamos en todos lados: Córdoba, Uruguay, Bahía Blanca, y también tocamos mucho en La Plata y Capital.

¿Qué aporte le dieron los nuevos integrantes al grupo?
M: Más que nada creo que nos llevamos mejor.
R: Descubrimos una fluidez y poder volver a creer que te podes conectar con otra gente para hacer música. Más que nada cuando empezamos a tocar con Santi fue una sorpresa, de una manera es una persona muy abierta y surgió una amistad, una conexión enseguida.
M: Con Feche somos amigos hace 3 o 4 años cuando La Ola no existía, la primer versión de la banda fue con él en la batería y yo en la guitarra, pero como el vivía en Mar del Plata se hacía difícil a la distancia.
R: Le dieron un montón de aire al grupo, fue confiar que podías decirle como sonaban las canciones y enseguida se acoplaban.
M: Nos llevamos mejor porque nos escuchamos más. Por ahí las canciones salen de maquetas mías con arreglos determinados, pero ahora es como que hay una fluidez que no hace falta que sea tan respetado. Hay una buena energía que sale tocando las canciones del disco, vamos a tratar que sean lo mas fiel al disco. Aunque, hay muchas canciones que deberíamos ensayarlas más porque el disco tiene muchas guitarras y teclados, trompetas, el tema es que en vivo se va a complicar. Pero, para la presentación vamos a hacer todo lo posible para que salga muy bien. Hay bastante tiempo para organizar ya que es en marzo la presentación.

Escuché por ahí que van a hacer un video.
M: Sí, de la canción que se llama “Ojalá que este verano no nos maten”. Se filmaría en diciembre para que en enero o febrero este más o menos listo como un adelanto del disco.

¿Quién lo realizaría?
M: Mariano de Mi Amigo Invencible, que se le ocurrió la idea y dos amigas que estudian cine. Fusionamos nuestras ideas para trabajarlo y los estamos preparando. Para terminar el disco hay que juntar un poco de plata ya que hay que masterizarlo, por otra parte participamos en un compilado, pero para Los Migues junto con Digisagas para el Fuego Amigo Discos. Es un compilado de versiones en la cual grabamos “Dejame soñar” (canción de apertura de serie televisiva de Amigovios). Por otra parte, con La Ola también participaremos de un compilado español en tributo a Daniel Johnston, haciendo una versión de la canción "I had lost my mind" - que ya lo habíamos hecho con Los Migues pero ahora lo grabaremos de nuevo con La Ola -.El proyecto será junto a bandas latinoamericanas y de España como Denver, Valentin y Los Volcanes y agregarle 'entre otros grupos más', se va a editar en cassette con un fanzine y nos van a mandar algunas copias. Es una canción de Los Migues y la estamos editando con La Ola para mandarlo, en un mes saldría el compilado en España, también participa Denver y Valentin y Los Volcanes. Está muy bueno porque nos da difusión a otra escala. Hace poco nos empezaron a escribir de otros países que conocieron algunas canciones y eso está muy bueno.

Con relación a Los Migues ¿Por qué no unificar el proyecto?
M: En realidad Los Migues es como las canciones que yo grabo en mi casa, es más casero, es la libertad de grabar todo lo que surge. En cambio con la banda es como que se eligen las canciones que van.
R: Por ahí en la banda somos mas selectivos y no de grabar todo lo que nos viene a la cabeza. En Los Migues tenemos mas libertad de composición, cuando te juntas con gente, por ahí surge algo o por ahí no.
M: Los Migues es la energía mas directa, yo grabo mucho en casa y a la banda no llegan todas las canciones, son como más personales e improvisaciones en medio de una bipolaridad, más primitivo, es la libertad. Las canciones de La Ola son mas generales y menos personales, quizas pueden llegar o represetar a mas personas.

Tienen muy buenas ediciones de los discos. ¿Cómo se plantean esta situación durante la producción?
R: Son una obra única para cada disco, es un gran esfuerzo, pero es lo que nos gusta hacer. Seguramente el nuevo disco, trabajemos con una gráfica para la edición, que a diferencia de lo que sucedió con los EPs que fue sumamente casero. Sin embargo, todo llevará el sticker que tienen los EPs para no perder esa esencia artesanal.
Secuencia Inicial.-

Los integrantes de La Ola Que Quería Ser Chau son: Los Migues, Ro Marquez, Santi Nerone y Feche.
Para escucharlos y descargar sus discos www.myspace.com/laolaquequeríaserchau y también podés descargar a Los Migues desde www.fuegoamigodiscos.com.ar

LA DISCIPLINA DEL EXPLOSIVO SENTIMIENTO, entrevista a Diego Mizrahi

Estudio Farbone
Como tantos otros músicos, a los que hemos tenido el placer de entrevistar en los últimos meses, el protagonista de esta nota comenzó -en su infancia- tocando folklore. Primero, con instrumentos autóctonos, como el pingullo, el sikus, la quena, el bombo legüero… Hasta que un día conoció la guitarra, y fue amor eterno a primera vista… Esos serían los primeros años de la laureada carrera de Diego Mizrahi, un multifacético músico que, además de gran instrumentista y compositor, se destaca por su labor didáctica, docente y como conductor de un prestigioso programa musical de TV dedicado a difusión y practica musical, un verdadero hallazgo, que –desde hace más de 10 años- le viene dando prestigio a nivel local e internacional. Su CV nos dice que, a lo largo de los años, ha editado muchos libros, métodos de enseñanza, videos, CDs, dando centenares de clínicas de guitarra… Sin dudas, la suya es una vida dedicada y apasionada. Desde sus primeros experimentos rudimentarios, conectando la guitarra al parlante del Winco; pasando por todas, y cada una, de las clases de guitarra a la que asistió, su laborioso paso por los conservatorios y su llegada al M.I. (Musicians Institute) en EEUU. Luego llegarían los tiempos de su propia banda blusera: La Mizrahi Blues Band, para después sí lanzarse como solista, redondeando una interesantísima serie de discos: Pampalucha, Music from the Pampas (2002), Songs Of The Rings (2003), 18 Kilates (2004), Boomerang (2007) y Básico (2010). Dueño de una técnica envidiable y un virtuosismo sutil y pirotécnico para la guitarra, Diego también es un gran conversador, y por eso es un placer poder charlar con él, como lo hice en este reportaje realizado en su oficina, en su escuela de música situada en Palermo, un lunes al mediodía, en donde repasamos varias anécdotas de su carrera, sus proyectos, influencias, gustos y demás yerbas.
Por Emiliano Acevedo.-


NACER ARTE

¿Por qué elegiste tocar la guitarra?
En verdad, la guitarra me eligió a mí, no yo a ella. Yo tuve la suerte de tener una madre que era artista plástica – en la época en que yo iba a la Escuela Primaria, de mañana- me impulsó para que yo hiciera algo ligado al arte, justamente ella había encontrado una escuela integral de arte, que integraba el teatro con la danza, la música, la literatura; era el Instituto Vocacional de Arte Labarden. En esa época yo vivía en Barracas y mi vieja nos mandó a mis hermanas y a mí a que estudiáramos en este Instituto, en la calle Garay, en Constitución. De esta forma, se podría decir que no tuve otra opción, y así empecé a hacer arte desde muy chiquito. A los 8 años cayó a mis manos mi primera guitarra porque en el Instituto también enseñaban guitarra. Al principio, estudiaba folklore, una música que amaba y sigo amando hoy. Me acuerdo, siendo chiquito, de subirme a una tarima y dar recitales para los chicos del barrio, era como que ya estaba en mí esa vocación… Para cuando entré a mi adolescencia, medio que dejé de tocar la guitarra porque ya estaba en otro plan, salir, conocer chicas, y demás… Pero ahí me di cuenta de que una buena manera de conseguir chicas era tocando la guitarra, y por eso volví… Y así, desde los 14, 15 años, no paré más de tocar. Luego, mi formación musical estuvo ligada a mi paso por Conservatorios, además de hacer todo tipo de cursos vinculados a la guitarra, los que existían y los que no existían, también… Amaba estudiar, era un estudiante crónico de la música, y me pasaba 8, 10 horas por día tocando sin parar…

¿Y que pasó, con tu vocación artística, cuando saliste de la secundaria?
Eso fue todo un tema, porque, más allá del apoyo de mi madre, pesaba mucho también el mandato familiar para que me decidiera a empezar una carrera universitaria. Ahí, medio que se me complicó, porque tenía mis dudas; a mí me gustaba mucho la carrera de Arquitectura, más que nada por su proceso creativo. De cualquier forma, decidí anotarme en el Conservatorio Manuel de Falla, para probar, a ver si eso era lo que quería hacer, y ni lo dudé… Al primer mes ya me di cuenta que eso era lo mío, sin ninguna duda…

En relación a tu formación, te diferencias de otros guitarristas que –a pesar de haber comenzado igual que vos, en lo relativo a su aproximación al instrumento-, no se les hubiese pasado por la cabeza seguir estudiando en el conservatorio…
Sí, como vos decís, hay gente que tiene una facilidad innata, y les sale mas en forma más natural, ese no es mi caso. Yo no era bueno tocando, no tenía la facilidad innata que tienen otros que agarran el instrumento –por primera vez- y la descosen. Yo tocaba mal, tenía mucho oído –eso sí- pero no tenía el virtuosismo, la destreza; y por eso tuve que luchar fuertemente contra eso, pero siempre desde el lugar del disfrute. Yo disfruté mucho todo el proceso educativo musical que tuve, mi formación. Fueron años de tocar horas y horas y horas, a veces, hasta 12 por día; mientras hacia la carrera…

El Conservatorio también era un ambiente bastante rígido en lo musical, ¿no?
Totalmente. Ahí no se aceptaba que se tocaran cosas que no estuvieran incluidas en el programa, así que olvidate de hacer blues, rock, o cualquier música de ese estilo. Por suerte, después me enteré que se iniciaba una carrera nueva que era el Conservatorio de música Popular (de Avellaneda), me anoté y estuve en la primera camada. Ahí había un nivel académico espectacular, con unos profesores de un primerísimo nivel. Ese lugar me abrió la cabeza.

Pero cuando te anotaste en el Manuel de Falla, vos que querías ser, ¿maestro de música o concertista?
Y… A pesar de que –en algún momento- evalué esa posibilidad (incluso, la de hacer dirección orquestal), yo sabía que era muy complicado, porque ser concertista es una carrera de mierda, verdaderamente; ya que tenés que tener muchísima disciplina, tocando todo el día, todos los días, sin descanso, y al haber tan poco espacio, es una carrera salvajemente competitiva. Por eso, no quería hacer eso, a pesar que –debido a la formación clásica que estaba teniendo- cada vez me estaba interesando más por la música clásica. Además, tené en cuenta que el periodo clásico en el que se empiezan a escribir obras para guitarra empieza en el siglo XVIII, con los autores españoles; de ahí para atrás, no hay nada, tan sólo adaptaciones de los compositores clásicos –tipo Bach- a la guitarra, pero no obras originales compuestas espacialmente para el instrumento. Con lo cual, no hay muchos conciertos. Fijate en una agenda del Teatro Colón y vas a ver que hay pocos guitarristas. Eso me frenaba, no quería ser un erudito que tocara 20 mil horas por día, para dar un concierto cada tanto, dar clases en el Conservatorio y chau. Eso iba a ser muy frustrante para mí, y además, bueno, me gustaba el rock…

¿Terminaste el Conservatorio?
No. Llegué hasta sexto año y dije “basta, no lo aguanto más…”. Y me fui, buscando seguir formándome en otros lugares.

AMPLIFICADORES HUMEANTES

¿De donde sale tu interés por la música rock?
Por Los Beatles, paralelamente también empecé a escuchar Pescado Rabioso, Deep Purple, Yes… Antes de eso, para mí, el rock era “Lunita Tucumana”, “Zamba del Olvido”, los temas folklóricos que hacía. No sabía aun que existía una cosa llamada “rock”. Cuando escuché a Los Beatles, por primera vez a los 12 años, me estalló la cabeza. Luego, seguí escuchando mucho rock británico: Genesis, Jethro Tull, Led Zeppelin… Después de muchos años, cuando empiezo a tocar, descubrí la música negra y me meto con todo en esa, y comienzo a escuchar mucho blues… Luego, a mediados de los ´80, pasé por muchas bandas, como todo adolescente.

¿Ya tenias guitarristas preferidos como tus referentes?
Un monton: Ritchie Blackmore, Jimmy Page, Steve Howe, Pat Metheny... Después empecé a escuchar a Eric Clapton y de ahí, sin escalas, pasé a Johnny Winter y me quemó la cabeza. A los 17, 18 años, cuando descubrí a Winter, dije: “Esto quiero para mí”. Ahí formé lo que pasó a ser, para mí, la santísima trinidad: BB King, Eric Clapton y Johnny Winter. Después, como todos, me mandé a escuchar a Van Halen, Joe Satriani –que es mi máximo referente en la guitarra-, Steve VaiCon Hendrix me pasó que lo descubrí en dos etapas, al principio –cuando era chico-, lo escuchaba y su música me parecía espantosa, desafinada, abominable; hasta que lo volví a escuchar de grande, lo entendí, y ahí sí me di cuenta de que Jimi Hendrix es lo más grande que hay en la guitarra, lejos. Es el tipo que inventó la guitarra eléctrica. A mí me gustan los guitarristas que tienen sentimientos, que con su música transmiten eso. No me gustan los guitarristas aburridos o los que no dicen nada. Por ejemplo, cuando era chico estaba fascinado con el virtuosismo del trío de Al Di Meola, John McLaughin y Paco De Lucia. Al Di Meola y McLaughin no me gustan, me parecen dos violeros fríos, cuya música no me dice nada; pero Paco De Lucia es un tipo que me vuelve loco, parece como que tuviera fuego en las venas. El que más me gusta, como te decía antes, es Joe Satriani. Cada vez que saca un disco, estoy esperándolo para ir corriendo a comprarlo y escuchar, analizar que está haciendo….

¿Qué sentiste cuando lo conociste en persona?
Eso fue tocar el cielo con las manos…

¿Cómo se dio ese encuentro?
Porque la gente de (la productora) PopArt se copó y le hicieron escuchar a él mi material para que le diera el okay, y así fue… Imaginate lo que fue para mí abrir para Satriani, para ese maestro…

¿Cómo siguió tu formación musical después de estudiar en el Conservatorio de Música Popular de Avellaneda?
Después busqué una formación en jazz, para eso me puse a estudiar con Daniel Pellegrini. Antes, de pibe, a los 14, 15 años había ido a estudiar con Walter Malosetti, un genio, y aprendí mucho ahí, todos los conceptos de jazz. Tomaba clases particulares –muy entretenidas- con Walter, y capaz que te daba clases que duraban 10 minutos como otras 3 horas. Ahí hice el método Berkley. Después fui a estudiar con Guillermo Palazzolo, quien me preguntó si había hecho el método. Cuando se lo mostré me dijo que lo había hecho para el orto… En total terminé haciendo tres veces al método Berkley. Después estudié con Lito Epumer –un gran maestro-, también un par de clases con Francisco Rivero –un genio total-, y después tomé una decisión importante en mi vida que fue la de irme a estudiar a Los Angeles, en el Musicians Institute. Esa sería una experiencia que cambió mi vida porque me abrió la cabeza en muchos sentidos. Estudiando en el Institute sentía que estaba en el lugar en donde sucedían las cosas a nivel mundial. Imaginate que era re común estar sentado en el auditorio y que al lado tuyo estuviera Steve Vai, o Al Di Meola… Es una experiencia que jamás olvidaré.

¿Qué sucedió cuando terminaste esos estudios?
No los completé, yo nunca completo nada… (risas) No, en realidad, pasó que me estaba quedando sin plata; así que conseguí un laburo tocando salsa con el piano en un lugar de música latina, eso lo hice un tiempito; y luego me salió la posibilidad de irme a tocar a Las Vegas e instalarme ahí. Pero no quise porque yo había ido a EEUU a estudiar música y no a terminar tocando top forty en Las Vegas, así que decidí estudiar lo máximo posible el tiempo que me quedaba para luego pegarme la vuelta a Argentina, porque –además- había empezado a extrañar. A mí me cuesta mucho estar lejos de mi gente, de mi lugar…

Entonces, viniste y formás tu proyecto musical acá…
Estudio Farbone
Sí, me vine e hice mi propia banda. Bueno, en realidad, antes de eso, apenas regresé viví una experiencia, que no muchos saben y que yo pocas veces conté-… En esa época, principios de los ´90, yo estaba enloquecido mal con el rap y el hip hop, y justo se da la casualidad que conozco a un rapero argentino, que había nacido en Nueva York, y le propongo hacer un dúo de rap, con mi viola eléctrica bien marcada. Entonces, empezamos a tocar, hacíamos un dúo tipo Run DMC, y pegamos un contrato muy groso con la productora Abraxas, pero, yo me doy cuenta de que era un invento, porque nos iban a hacer un producto masticable, descartable, exprimiéndonos al máximo para luego desecharnos, sin que ganáramos ni un centavo.... Me acuerdo que teníamos reuniones con los directivos de la productora, reuniones no artísticas, en donde sólo se hablaba del vestuario que íbamos a usar o las coreografías, mientras que yo lo quería era tocar la guitarra… Hasta que un día nos dicen que querían que armemos una banda con todos tipos carilindos, en donde no importaran si tocaban o no. Ahí renunció al proyecto y pedí que me devolvieran el contrato, no quise seguir. Tuve un quilombo legal bastante grande, pero lo pudimos solucionar; y luego que yo me abro, los directivos de la productora agarran a Jazzy Mel, y él tomó ese lugar en ese delirio que habían ideado para nosotros…

ALMA BLUSERA

Ahí encaras, sí, el proyecto de tu banda, la Mizrahi Blues Band…
Sí, ese fue un paso intermedio hasta llegar a mi carrera solista. Yo tenía entonces 26, 27 años, y ahí me doy cuenta de que la música que mejor me calzaba era el blues, me había vuelto un fanático total del genero, y por eso decido armar una banda de blues original, no de raíz; yo no quería hacer ni blues de Chicago, de Missisippi o Texas, si no blues, a secas… Y capaz que de ahí, mixturaba, y salía rap, funk o temas jazzeros. Sin dudas, fue una etapa muy creativa de mi carrera, 10 años a full, con mucho laburo, hicimos muchos shows, giras (nacionales e internacionales) –incluso, tocando en EEUU, con el hermano de Jimi Hendrix-, grabamos algunos discos, participamos también del primer compilado, la primera colección de rock nacional que se vendió, y me acuerdo que hasta cambié el auto con la guita que hicimos con la venta del primer CD en el que aparecimos nosotros, que había vendido 250.000 copias. Estábamos en el mainstream del rock nacional de ese momento.

Aparte, coincidió con el momento de auge del blues en Argentina…
Tal cual, y fue de pedo, porque no era así cuando empezamos el proyecto. Con esa banda, en un momento dado, decidimos abandonar un poco el circuito de shows locales e inicial una carrera en EEUU. Ahora no sé si esa fue una decisión acertada porque acá nos estaba yendo muy bien pero lo descuidamos, y allá –cuando nos empezaba a ir bien, luego de muchos shows, también lo abandonamos. Con lo cual, por supuesto, quedaron muchas cosas por hacer, pero, en un momento dado, me dieron ganas de hacer rock instrumental, así que decido largarme como solista, suspendiendo lo de la banda. Yo siempre soy un tipo muy inquieto dispuesto a embarcarme en nuevos proyectos musicales. Siempre hay algún loco que me pregunta cuando se vuelve a juntar La Mizrahi Blues Band, pero no, ya fue. Pasó mucho tiempo y volvernos a juntar seria lucrar. Para mí, por lo general, las reuniones de los grupos están vinculadas al negocio, y se dan cuando se acaban las ideas, y a mí, por suerte, todo el tiempo me fluyen nuevas ideas acerca de lo que quiero hacer.

VAMOS QUE VENIMOS: LUZ, CAMARA… ¡MIZRAHI!

En paralelo a tu lanzamiento como solista, también comenzás como conductor de TV, ¿no?
Ese fue un punto de quiebre. Cuando aparece la posibilidad de hacer el programa, les propuse a los integrantes de La Mizrahi Blues Band –a su última formación-, unos pibes súper talentosos y virtuosos que luego hicieron muy buena carrera, que fueran la banda estable de mi programa, pero me dijeron que no. Yo no entendía nada… Así que mandé todo al carajo, armé una banda de músicos sesionistas, y como yo no cantaba, empezamos a hacer temas instrumentales; así, una cosa llevó a la otra, luego empecé a viajar por todos lados, con la guitarra, dando clínicas del instrumento por toda Latinoamérica… Entonces, cuando tuve varios temas compuestos, me armé un disco solista para probar. Con los dos primeros discos que grabé como solista me fue bárbaro, el tercero no tanto, pero fue porque ya la venta de CD había muerto, prácticamente…

Te debe haber sorprendido la posterior repercusión del programa…
Sí, y el proyecto, en verdad, se originó de pura casualidad, y me pasó por pajero, porque me gustan mucho las mujeres… Recuerdo que me habían invitado a la inauguración del canal (Music Country), y yo no quería ir porque, en ese momento dado, no salía, no tocaba, quería quedarme en casa con mi familia. Pero un periodista (Ezequiel Abalos) me insistió un montón para que fuera a la fiesta de inauguración, y yo me seguía negando, hasta que me dijo que al lado inauguraba el Canal Venus, en donde iban a estar un montón de minas, y cuando escuché eso dije: “!Vamos!”. Me acuerdo que esa inauguración fue un lugar en Puerto Madero, creo que El Divino. Fui derecho a Venus, y me rebotaron… Entonces dije, “bueno, vamos a Music Country…”, y así fue. Ahí me surge la idea de hacer el programa, y así, una cosa llevó a la otra, y a la otra… Y se terminó haciendo una bola de nieve impresionante.

¿Lo de tu programa de TV, lo fuiste aminorando porque te cansaste?
Sí, en un momento dado, me cansé. La televisión te destruye. Cuando terminé el ciclo en 2007, estaba totalmente enajenado, loco. Necesitaba una larga temporada de descanso, y así fue. Paramos 3, 4 años y ahora volvimos con todo. Desde hace unos meses, estoy en un programa de media hora, con una propuesta muy interesante, muy polenta. Me asocié a una productora y está bueno. Pero la tele te morfa, te chupa… Es muy estresante.

Igual, en tu espacio vos tenías total libertad, ¿no?
Sí, porque no es un programa “estilo Canal 13”. Es un programa con un nicho muy segmentado que funciona muy bien dentro de eso pero no sale de ahí. Entonces no es tan nocivo como estar en un canal de aire. No obstante, me quemó el cerebro porque terminé siendo el productor de mi propio programa, y eso era una locura. Había mucha gente laburando, mucha guita puesta en juego… Conducía, lo dirigía y producía. Ahora ya no es más así, porque me asocié con Gustavo Brukman, un gran músico y batero que se dedica a la televisión y tiene una productora muy copada. Entonces ambos unimos esfuerzos desde la música y desde la televisión porque perseguimos objetivos muy parecidos y funcionamos bien. Este es el único formato, de este tipo de programa, que existe, existió y existirá en la televisión. ¡Ya Llevamos 10 años en el aire!

¿Qué es lo más fructífero que te da el trabajar en la TV?
Todo. Dejando de lado la vorágine, el resto es ganancia. Es una experiencia reconfortable y placentera porque la principal excusa del programa era tocar con mis ídolos. Yo, a través del programa, me di el gusto de zapar con todos. El otro día vino Lito Nebbia y para mí fue increíble haber tocado con el padre del rock, el tipo que escribió esos temas fundacionales que yo escuchaba cuando era chiquito.

Y en el mismo sentido, ¿te pasó de saber de chicos a los que tu programa inspiró a que se decidieran a estudiar música?
Sí, todo el tiempo. Hay un feedback muy lindo. Además, el programa está teniendo un rating tremendo -siempre teniendo en cuenta de que hablamos del cable y que este es un producto segmentado-, quiero decir, que el programa lo miren 400 mil personas por mes es una cifra contundente, es un promedio de 100 mil personas por emisión. Además, ahora el programa está online también, y lo podés ver cuando quieras

DE AHORA EN MÁS, LO ESENCIAL

¿Cómo fue grabar el último disco (Básico, 2010), cómo se te ocurrió largarte a cantar, y enfocarte en esa temática asociada a lo masculino, al hombre común?
Fue un álbum muy marcado por las perdidas que sufrí de dos mujeres muy importantes en mi vida. Una fue mi vieja –que falleció en medio del proceso del disco-, y la otra está relacionada con mi mujer de toda la vida, de la que me separé. Era mi necesidad de querer contar esto que sentía en primera persona, y no que venga otro a contarlo. Por eso, hice el gran esfuerzo de cantar yo. Hoy por hoy siento que progresé mucho, no como cantante, sino cantando. Porque yo soy un violero que se acompaña con la voz, no un cantante. Ahora soy afinado, cosa que antes no era. Porque tuve que lucharla mucho para lograrlo, porque yo produje muy buenos cantantes, y tengo el oído muy afinado. Por eso, cuando me escuchaba en vivo, por dentro me decía: “Diego, sos un hijo de puta. Desafinás como la concha de tu hermana…” (risas) Por ahí la gente no se daba cuenta, pero yo no me la bancaba. Ahora siento que estoy cantando mucho mejor. Además, creo que mi próximo disco, que ya estoy haciendo, va a ser explosivo y creo que va a ser mi mejor disco en años. Estoy trabajando con un productor que se llama José Moyano, que es re grosso y entendió mi música.

¿Por qué considerás que tu próximo disco será explosivo?
Por la composición, por lo arreglos, porque es un disco donde voy a ser yo 100 % desde la guitarra, las melodías, las letras, la voz… Algunas de las letras son más poéticas que otras, más directas. Va a ser un disco tremendo, totalmente auto referencial, moderno, fresco, virtuoso, guitarrero, y que espero tener listo antes de fin de año.

¿Qué discos o artistas que estés escuchando ahora, recomendarías?
Estudio Farbone

Estudio Farbone

A mí me gusta de todo. Por ejemplo, Nirvana, y lo que vino después, sus desprendimientos: Foo Fighters, Sound Garden… Ahora estoy escuchando mucho a Sinatra, él es mi artista de cabecera, lo escucho todo el día. El nuevo disco de Jaime Cullum, un pianista de jazz que me encanta. Es difícil que yo vuelva para atrás, no tengo esa cosa melancólica, de regresar y ponerme a escuchar discos que escuchaba en otros momentos. Lo que no significa que no tenga discos que he gastado. Por ejemplo, al de disco de Norah Jones - Feels Like Home (2004), me cansé de escucharlo, y lo sigo poniendo siempre porque es un disco que me relaja mucho. Escucho mucho también el Quinteto de Miles Davis. Los discos de Satriani, de Hendrix los vuelvo a escuchar, nunca me cansan. Qué se yo, un montón, seguro que debe haber muchos más que ahora no me acuerdo…

¿Y que te gusta del rock nacional?
Spinetta es uno de los que más me gusta, de chico escuchaba mucho Pescado Rabioso; después me copé mucho con Spinetta Jade y lo que hizo después. De Charly me gustó mucho La Maquina de Hacer Pájaros, Serú Giran… Antes, también me había copado con Manal y los grupos de la primera época del rock nacional. Pero no necesariamente uno tiene que ir a los ´60 o’70, aunque de esas décadas escuché y me gusta todo. En los ’80 me gustaban Soda Stereo, Virus... Y ahora me gusta un banda nueva que se llama Ella Es Tan Cargosa, el nuevo disco de (Miguel) Chucky De Ipola, el disco solista de (Andrés) Ciro, y lo que sigue haciendo Andrés Calamaro, que es un gran compositor popular.

Sabemos que te gusta leer biografías. ¿Eso te inspira en el momento de la composición?
En realidad es algo que tengo que superar, porque, aunque es verdad que leo mucho y tengo mucha imaginación, en el momento de escribir una canción me cuesta. No me es fácil encontrar las palabras para ese momento justo. Entonces, las letras todavía son un padecimiento, las sufro. Después, cuando las escucho, me gustan, pero aun siento que esa es una pared que tengo que romper.

¿Cómo es tu proceso compositivo en sí?
Mi método se basa en hacer demos con la guitarra criolla, agarrar el celular, lo grabo y lo canto; y ya está: “toma 1”. Sigo así hasta que llego a 200 (grabaciones), más o menos, como me pasó ahora, que tengo 200 grabadas, entonces llega un momento cuando de esas 200 saco, digamos, cuatro y hago un tema. Así es como compongo. Después, otra es: tengo una idea por un lado, y otra por el otro, si se juntan, bien; si no, de cada una de esas ideas saco un tema. En definitiva, compongo cuando estoy inspirado. Después viene todo lo que se refiere a arreglos y orquestación.

¿Cuándo te das cuenta de que un tema no va a ser instrumental sino cantado?
Hay temas en que está clarísimo que son instrumentales y otros que están ahí, están en el medio… Es difícil. Pero ahora, justamente, tengo la cabeza puesta en un disco de canciones, y todo lo que me surge va por el lado de las canciones. Ya, en algún momento, volveré a sacar un disco instrumental como solista.

¿Y qué criterios adoptas a la hora de elegir un tema de otro para versionar?
Para los covers, yo generalmente elijo temas que estén en las antípodas de mis gustos, que no tengan nada que ver conmigo. Entonces, ahí el gran desafío es hacer “que sea mío”, apropiármelo, que alguien lo escuche, escuche mi guitarra, y reconozca que es mi sonido. así me pasó con el bolero “Besame Mucho”, ahora mismo estoy haciendo el tema “La Distancia”, de Roberto Carlos, que lo escuchas, y con los arreglos que le pongo, termina pareciendo un tema mío. Laburo mucho el tema de la versión, elijo nota por nota. Por ejemplo, si el tema, en su melodía, tiene un SI, elijo muy bien en que parte de la guitarra tocarlo, porque no es lo mismo el SI de la segunda cuerda que el de la tercera o el de la cuarta; la altura es la misma, pero el timbre es distinto, así como son distintos el sonido y el sustain. Laburo mucho la melodía, y hasta me puedo pasar meses, hasta que encuentro de que manera interpretarla y que suene como algo personal.

¿Qué otros proyectos tenés o querés hacer en un mediano plazo?
Bueno, la televisión que me morfa la vida, me consume mucho tiempo… Pienso seguir tocando muchísimo como ahora. Continuar con mis giras internacionales, hacer una gira en el verano por la Costa (el verano pasado hice 40 shows). También, quiero seguir jugando al tenis, corriendo dos o tres veces por semana… Mi meta es hacer un disco por año, porque tengo mucha música acumulada que quiero plasmar porque ese va a ser el legado que uno va a dejar de por vida.
Secuencia Inicial.-


NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS - NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS


Primer trabajo como solista del mayor de los Gallagher, tras la separación de Oasis allá por fines del 2009 los hermanos Gallagher siguieron caminos por separado Liam formó Beady Eye junto al resto de músicos que conformaban Oasis y a comienzos de este año nos dio a conocer su primer trabajo Different Gear Still Speeding a partir de ese momento todos los focos se posaron sobre Noel, ¿que se traería bajo el brazo el compositor de los grandes éxitos de Oasis? Pero hagamos un poquito de historia, Oasis fueron los reyes indiscutidos del Britpop a mediados de la década del noventa, sus dos primeros discos Definitely Maybe (1994) y (What’s the Story) Morning Glory (1995) ya son parte de la historia del rock británico canciones como “Life Forever” , “Wonderwall” y “Champagne Supernova” fueron coreadas hasta el cansancio en estadios de todo el mundo. Los cimientos de Oasis siempre fueron por un lado las grandes canciones de Noel y por otro la tremenda voz de Liam para cantar rock mas allá de las eternas peleas entre los hermanos, las idas y vueltas, los amores y odios Oasis siempre fue una gran banda de rock n’ roll con todos sus clichés incluidos , sexo , drogas y toneladas de dinero.


A diferencia del debut de Beady Eye este primer trabajo de Noel y sus “pájaros de alto vuelo” es menos roquero que el de su hermano, la mayoría de las canciones se construyen sobre guitarras acústicas, arreglos de cuerdas y teclados, pero se nota que a la hora de componer nadie le dobla la muñeca al bueno de Noel, el corte adelanto “The Death Of You And Me” ya nos mostraba por donde venía la mano, melodía mid tempo con arreglos de vientos casi circenses y colchones profundos de cuerdas, no nos olvidemos que las pocas veces que Noel tomaba el micrófono principal de Oasis era para cantar alguna balada como tampoco podemos dejar de lado su performance en el unplugged para Mtv donde se defendió a la perfección tras el faltazo de su hermanito, su voz mas suave y menos chillona calza a la perfección para este tipo de canciones digamos que si su mayor influencia son los Beatles para este disco en particular sería la de George Harrison, “Dream On” y “Soldier Boys And Jesus Freaks” siguen la misma impronta acústica. La única canción un tanto diferente es “AKA… What a Life” que suena mas a un electro pop del estilo Ian Brown.

Noel Gallagher’s High Flying Birds es un disco de diez canciones que se disfrutan pero no aporta nada nuevo, para los fans de Oasis con ambos proyectos (el de Noel y el de Liam) tendrán dosis de rock y pop como tenían en el último tiempo de Oasis como para no extrañar. Creo que si sumamos las mejores canciones de ambos trabajos podemos lograr un buen disco de Oasis.
Lean Ruano.-

martes, 15 de noviembre de 2011

TOM WAITS – BAD AS ME


Se hizo desear como todo lo que realmente es bueno y vale la pena esperar, han pasado ya siete años del ruidoso y a su vez hermoso Real Gone aquel disco donde Tom Waits llevaba al extremo sus experimentos sonoros afeando hasta las más bellas melodías, saturando de distorsión nuestros sentidos, posteriormente llego Glitter and Doom Live (2009) registro en vivo que no aportaba demasiado a los que estamos siempre deseosos de nuevas canciones de este increíble compositor.

La carrera de Waits es extensa y riquísima con picos de creatividad en las cuatro décadas que abarca, discos como Small Change (1976), Rain Dogs (1985) y Bone Machine (1992) lo demuestran a la perfección.
Ahora llega el momento de Bad As Me, trece nuevas composiciones todas en co-autoria con su esposa Kathleen Brennan, para esta ocasión Waits baja las revoluciones de sus últimas obras y se asienta en lo que mejor sabe hacer esas baladas nocturnas plagadas de humo, alcohol y bao de taberna a la vera de cualquier ruta norteamericana, sus historias siempre giran alrededor de perdedores, vagabundos y prostitutas un mundo que Waits supo crear y reflejar mejor que nadie en sus composiciones , también hay en dosis menores el Waits de garganta aguardentosa para aquellos que disfrutan mas con sus graznidos y sonidos guturales.

“Chicago” el tema que abre Bad As Me es un viaje, un trayecto por esa ciudad nada más y nada menos que acompañados por la guitarra de Keith Richars quien vuelve a participar junto a Waits como había hecho a mediados de la década del ochenta, “Raised Raigth Men” vuele el Waits de los graznidos junto a un teclado endiablado y el bajo de Flea (RHCP), “Talking At Same Time” es un clásico tema mid tempo como los que solía hacer Waits en la década del setenta con arreglos de piano, batería acariciada con escobillas y guitarra con vibrato su voz casi susurrada es una perla hacia mucho tiempo que Tom Waits no escribía una canción con este estilo de lo mejor del disco, en este nuevo trabajo también hay lugar para el rock n’ roll sucio en “Get Lost”, más baladas taciturnas “Face To The Highway” y aroma a jazz en “Kiss Me”.

Waits vuelve a estar acompañado de sus files colaboradores Les Claypool (Primus) al bajo, Marc Ribot en la guitarra, su hijo Casey Waits en percusión, David Hidalgo (Los Lobos) en acordeón, coros y percusión entre otros invitados de lujo.
Bad As Me es un trabajo que equilibra el Tom Waits más cancionero de sus comienzos como músico y el experimental que supo reformularse en la década del ochenta y noventa, que a sus casi 62 años un músico de la talla de Tom Waits nos regale una obra de esta magnitud es una verdadera bendición… el “iluminado” como lo suele llamar Beck esta de vuelta a disfrutarlo.
Lean Ruano.-

jueves, 10 de noviembre de 2011

PEZ - VOLVIENDO A LAS CAVERNAS (2011)


Esta es una afirmación que nos hacemos una vez por año, y ya suena redundante, pero, ¡qué bueno que está el último disco de Pez! Es así nomás, la banda de Ariel Minimal lo hizo de nuevo, mandándose una obra magna, un opus desaforado que desparrama un rock visceral y de calidad. Este es un disco que –si se puede decir- está a mitad de camino entre Los Orfebres (2007) y Folklore (2004), otro álbum que combina la furia del mejor rock pesado, de plena inspiración setentosa, con la psicodelia, e incluye extensas incursiones guitarreras, en donde Minimal la descose demostrando, una vez más, que excelente músico es. Además, no hace ni falta que te comente que sus letras están bárbaras. Así, este grupo –formado por Minimal (voz y guitarra), Franco Salvador (voz y batería), Fósforo García (bajo) y Pepo Limeres (piano eléctrico y teclados)- da cátedra, mostrando que se puede hacer otro tipo de rock en la Argentina, sin caer en la repetición y animándose siempre a más, abocándose a una intima vocación -e intención- de seguir hermanando su sonido potente con la profundidad lírica



Volviendo a Las Cavernas es un disco que hay que escuchar y punto, por eso no serviría de mucho tratar de describir sus temas, impecables todos ellos. Sus títulos hablan por sí mismos: “De Cómo el Hombre Perdió”, “Lo Interesante es por Afuera” o “¿Y Ahora De Que Vamos a Hablar?”, son todas canciones furibundas, explosivas, intensas, verdaderos tours de force auditivos que terminan volviéndose adictivos, ya que uno no puede parar de escucharlos. Según declaró Minimal, en un reportaje para el sitio El Vernáculo.com, “la historia que atraviesa el disco, a pesar de no ser ni tan literal, ni tan lineal, habla de un mundo que está atravesando cambios profundos y por eso el personaje de la historia propone volver a las cavernas.” Como decíamos, el disco incluye, además, extensos pasajes instrumentales, como el de “¿Y Ahora De Que Vamos a Hablar?”, en donde Pez da cuenta de su amor y su herencia sonora hacia lo mejor del rock setentoso. En “Cavernas”, la onda se vuelve cancionera e irresistible, aunque la potencia nunca se repliega. Así llegan luego “El Motivo” y “Aferrándose Desesperadamente a lo Poco Bueno Que Queda”, este último, un tema que inevitablemente nos hace acordar al Pescado Rabioso de Desatormentandonos. La conmovedora “Seremos Recuerdo” es quizá uno de los pocos momentos en que la música se vuelve más calma, para dar el fondo ideal a otra hermosa letra de Ariel, quien canta: “Fue nuestro el tiempo, pero terminó. De todos modos, te pido perdón…”; en un momento sublime que le pone la piel de pollo hasta al más duro. “Confrontación” incluye otro hermoso viaje sonoro final instrumental, que desemboca en un grito de liberación, que regresa hecho verso, palabra y rima de excepción. “La Ultima Semilla” es otro tema increíble, con su ritmo demoledor e intensidad irresistible. Lo sigue “El Idiota”, un desborde eléctrico explosivo, con una letra buenísima, y el final del disco que llega con “Y Por Ahí Escuché Decir Que Aun Existe un Lugar Donde Todavía Hay Humanos” en donde se habla de las paranoias desatadas por la inminente llegada del año 2012, con todo el tema de las profecías escritas al respecto, los calendarios mayas, la Era de Acuario, los cambios que se vienen, etc., etc.… Sin dudas, inabarcable, perturbador, inconcebible e inenarrable… Y así, hasta el infinito, poniéndole todos los adjetivos que se te ocurran a este que, sin dudas, es uno de los mejores discos del rock nacional actual.

Emiliano Acevedo.-

miércoles, 2 de noviembre de 2011

BJÖRK – BIOPHILIA (2011)


Enfrentarse a una nueva obra de Björk es siempre un desafío, podemos decir que la islandesa es una de esas artistas que siempre esta de cara al futuro, vanguardista dirían unos, elitistas otros, lo único indiscutible es que su talento y sus ganas de investigar y sorprender siguen intactos desde su disco debut como solista Debut (1993), en el cual presenta una mezcla perfecta de electrónica, trip hop y pop pero lo que más sorprendía era su particular registro vocal. Anteriormente supo estar al frente de The Sugarcubes banda de rock alternativo formada en su Reykjavik natal y con quienes edito tres álbumes entre 1988 y 1992. La carrera de Björk es muy regular y con altísimos picos de creatividad como Homogenic (1997) y Vespertine (2001) son dos obras extraordinarias.

En el año 2004 se produce un quiebre en su carrera cuando edita el disco Medulla grabado únicamente con voces y muy pocos instrumentos, un trabajo de difícil acceso para el público que sigue a la Björk mas cancionera. Tres años después llegó Volta con el cual intentaba volver de nuevo a la senda electro pop, una vez finalizada la gira de dicho álbum en 2008 Björk perdió la voz y no se sabia si volvería a cantar, por suerte y después de siete meses de recuperación todo volvió a la normalidad.

Biophilia su nuevo trabajo esta compuesto íntegramente en una tablet táctil pero interpretado por instrumentos diseñados para la ocasión que comenzó a venderse en forma de aplicaciones para Iphone y Ipad hace ya algunos meses pero, vayamos exclusivamente a lo musical las canciones que componen Biophilia (amor a la vida), son una mezcla conceptual entre la armonía cósmica, la ecológica y la astronomía. El disco abre con la canción “Moon” una dulce melodía acompañada por arpas, coros y bases programadas “Thunderbolt” sigue por el mismo camino dejando de lado las cuerdas pero incorporando otros juguetillos sonoros, el tercer tema "Crystalline" es lo mas cercano que podemos encontrar a la Björk convencional en "Biophilia"  una canción pop con un final cargado de beats y cortes de baterías programadas que hacen mover hasta a un muerto.

El resto de las canciones son un muestreo de sus experimentos con pasajes a capella, arreglos de cuerdas machacantes y travesías electrónicas de su singular instrumento el Gameleste, mas allá de la obra conceptual que simboliza Biophilia todo un concepto del futuro de la música y sus aplicaciones multimedia para los que esperan a una Björk de canciones mas accesibles deberán seguir esperando y para los mas aventurados a sumergirse en mares de la exploración sonora bienvenidos a Biophilia el octavo disco de Björk una artista que nunca pasa desapercibida mucho menos con la peluca de la portada.
Lean Ruano.-

YES – FLY FROM HERE (2011)


Diez años habían pasado desde el ultimo álbum (Magnification, 2001) de Yes, y cuando muy pocos esperaban una nueva producción, el grupo nos sorprende con la edición de Fly from Here. Sí, vuelve Yes, con el viejo logotipo de Roger Dean, actualizado y otra de sus magnificas e impactantes portadas. Seguramente, que si aun no escuchaste el disco (y sos fan de la banda o planeas serlo…); lo primero que me preguntarías es “¿Está bueno?” Mi respuesta es “” –la broma obvia, ya sé...-. No, en serio, Yes nos sorprende con una producción acorde a su leyenda de pioneros del rock progresivo. Recordemos que estamos en presencia de un grupo que tiene 43 años de historia, nada menos. De seguro, no esperen encontrar en este Fly from Here un álbum con destino de clásico, como lo fueron Fragile, Close to the Edge, Relayer o Going for the One; en la época dorada del grupo. Tampoco estos músicos están obligados a seguir realizando obras maestras, esas, ya fueron hechas en los ´70, están bárbaras y son recomendables a cualquiera que se quiera acercar a la música compleja y hermosa de uno de los grupos más originales (amados u odiados, sin términos medios) que dio la historia del rock

Entonces, despojados de cualquier preconcepto, seguro que esta nueva producción va a generar más que un momento agradable en los fans, viejos o neófitos. Su música está muy bien elaborada y cuenta con una soberbia producción de Trevor Horn, el famosísimo productor, ex cantante de Yes en el disco Drama (1980) –esa vez, en reemplazo de Jon Anderson-, que no colaboraba con el grupo desde Big Generator (1987), el álbum que siguió a esa otra producción de Horn que se convertiría en el disco más exitoso –y controversial, entre las opiniones de los fans- de toda la trayectoria de Yes: 90125 (editado en 1983). Ahora son otros tiempos y, aunque ya no está el pop de FM de 90125 ni el virtuosismo desbordado de Tales from Topographic Oceans (1973), Fly from Here sintetiza algo de lo mejor de ambos mundos. Otra de las sorpresas que trae este grupo es la cuasi “reunión” de la formación que grabó Drama en 1980, ya que a la participación del mencionado Horn –que además de producir, hace coros, toca algunos teclados y hasta hace un cameo en el nuevo clip del grupo-, se suma la presencia del gran Steve Howe en guitarra, ese mastodonte del bajo llamado Chris Squire, Alan White en batería y la vuelta (luego de 30 años) de Geoff Downes en teclados. Otra vez no están ni Jon Anderson ni Rick Wakeman, distanciados del seno del grupo desde hace más de 6 años –aunque el hijo de Rick, Oliver sí participa componiendo y como tecladista auxiliar-. El vocalista encargado de la difícil tarea de reemplazar a Anderson es el canadiense Benoit Davis, quien cumple una tarea solvente y digna, con su registro vocal parecido al de Anderson pero sin llegar a la parodia de la imitación. Lo que quizás sí se extrañe un poco es que no abunden los cambios rítmicos que caracterizaron al grupo, ni ese virtuosismo desbocado de otros tiempos (salvo en el instrumental “Bumpy Ride”), pero tal vez, en este caso, “menos sea más” y por eso este debe ser uno de los mejores álbumes que Yes editó en los últimos 20 años. 

Para empezar, su primera parte está compuesta por una larga suite –formada por 5 partes diferentes- llamada “Fly from Here”, un temazo que actualiza la tradición prog del grupo a este nuevo milenio, dándole una nueva vuelta de tuerca a este estilo con una acertada mixtura de pasajes de románticas baladas y piezas de espíritu folk. La historia de este largo tema es muy curiosa y tiene su origen en 1980, en el mismo momento en que Horn y Downes entraron al grupo. Antes de unirse a Yes, ambos le acercaron a Squire, Howe y White un demo que habían compuesto intitulado "We Can Fly from Here". Ese demo, finalmente, se quedaría fuera de Drama, aunque sí formaría parte de la subsiguiente gira llevada a cabo por Yes, durante la segunda mitad de 1980. Luego de la separación del grupo en 1981, Horn y Downes grabarían otro demo de "We Can Fly from Here", en esta oportunidad en forma de una suite de dos partes. Este segundo demo de la canción era uno de los principales candidatos para formar parte del segundo disco de The Buggles (el dúo formado por Horn y Downes), Adventures in Modern Life (1981), sin embargo, apenas sería un bonus track de la reedición de este álbum en 2010. Finalmente, ambos demos, más una tercera parte, se convertirían en la base de "We Can Fly", "Sad Night at the Airfield" “Bumpy Ride” y "Madman at the Screens"; las otras partes de esta larga suite de 25 minutos que es el núcleo de este nuevo disco de Yes. La segunda parte de esta producción quizá no sea tan elaborada pero igualmente es muy disfrutable. Ahí nos encontramos con “The Man You Always Wanted Me to Be”, una bonita canción compuesta y cantada por Squire. Luego llega "Life on a Film Set", otro tema corto, pero con una esencia cercana al espíritu de Drama. Esta canción también está basada en otro demo de Buggles llamado "Riding a Tide". Por su parte, “Hour of Need” es una muy linda balada compuesta por Howe. Uno de los momentos más destacados de Fly From Here es “Solitaire”, un instrumental realizado en forma magistral por un inspiradísimo Howe en la guitarra acústica. Este tema, sin dudas, está a la altura de lo mejor de las perfomances acústicas de toda la carrera de Steve Howe, lo que ya es mucho decir. Y así llegamos a “Into the Store”, un alegre tema “rápido” que nos hace acordar (salvando las distancias) a ese magnifico “Tempos Fugit” que cerraba Drama

En resumen, los gloriosos dinosaurios sinfónicos demuestran con esta nueva producción que están de vuelta, en gran forma, vivitos y coleando. Ojalá que sigan editando discos de forma más seguida, y sí en la próxima rescatan, además de la formación de Drama, un poco de la fuerza sonora de aquella producción tan injustamente menospreciada, quizás estemos en presencia de un renacer, otra vuelta de tuerca, y el verdadero regocijo final para un grupo que parecía haberlo dicho todo.
Emiliano Acevedo.-