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jueves, 31 de marzo de 2011

RADIOHEAD - THE KING OF LIMBS

El quinteto de Oxford Radiohead, llegó a la cima del mundo del rock allá por el año 1997 cuando editaron el sublime Ok Computer, un trabajo bisagra para la banda y para la música en general, hay un antes y un después de himnos como “Paranoid Android”, “Karma Police” y “No Surprises”, solo por nombrar algunos. Mucho se escribió y mucho se hablo en su momento de este trabajo pero sin lugar a dudas es una piedra fundamental en la historia del rock, a partir de ese momento Radiohead podría haberse transformando en los nuevos U2 pero ese “privilegio” se lo dejaron a Coldplay, que por suerte no lo hicieron ni estuvieron cerca de hacerlo. Mas bien todo lo contrario, eligieron el camino de la experimentación con su siguiente trabajo Kid A (2000) y subieron la apuesta aun mas con Amnesiac (2001) ambos álbumes plagados de bases electrónicas alucinadas, arreglos de free jazz y sonidos heredados del mejor kraut rock, ósea nada de andar repitiendo formulas exitosas, o acaso ¿el rock no es romper con lo establecido? Y si hablamos de romper con las leyes de la industria discográfica Thom Yorke y cia. Dieron el puntapié inicial cuando editaron su disco In Rainbows en el año 2007 poniendo a disposición del oyente el valor de su trabajo, sin compañías discográficas que medien entre el artista y el público, el oyente pone el precio y lo descarga de la web legalmente.
Ahora llega su octavo trabajo The King Of Limbs el cual se puede descargar del sitio de la banda por trece euros en formato mp3 o por dieciséis en wav, para los que todavía nos gusta tener el disco en forma física este sistema un tanto frío de concebir la música nos deja un sabor agridulce.The King of Limb comienza con el tema “Bloom” marcado por una percusión entrecortada y asfixiante acompañada por un bajo muy profundo mientras fantasmalmente aparece la voz de Thom Yorke, netamente influenciado por su etapa Kid A –
Amnesiac, el leit motiv del álbum es el tratamiento que se les da a las baterías ya sean electrónicas o tocadas como en “Morning Mr. Magpie” o “Feral” con beats bien marcados logrando efectos hipnóticos, el primer corte “Lotus Flower” aparte del bailecito epiléptico de Yorke en el video es un tema que tranquilamente podría estar en su disco solista The Eraser (2006), “Codex” con un hermoso y profundo piano es heredera directa de “Pyramid Song” (Amnesiac) y “Give Up the Ghost” con guitarras acústicas y ecos en las voces juega a ser un gospel moderno, ambos temas sirven para hacer reposar al disco de tanto loop y beat acelerado en perfecto equilibrio.
The King of Limb es un disco en el que escasean las guitarras y la gran parte de las melodías se van tejiendo y entrecruzando como telarañas con las bases espásticas de fondo, el final es con “Separator” pero como su palabra lo indica esperamos que esta ultima canción sea solo un puente a la segunda parte de este trabajo, teniendo en cuenta que solo contiene ocho canciones y apenas dura treinta y siete minutos.
Radiohead cambiaron la forma de comercializar su música, se adelantaron a lo que las discográficas no pudieron o no quisieron ver además de seguir haciendo canciones que nos invitan a volar y a dejarnos fluir, a casi veinte años de su debut Radiohead sigue estando a la vanguardia en el plano artístico y comercial.
Lean Ruano.-


viernes, 25 de marzo de 2011

ASMA DULCE HOGAR - entrevista a COMPAÑERO ASMA


Siguiendo con esta serie de Conversaciones Iniciales tuvimos el agrado de compartir una mesa de café en el mítico barrio de

Pompeya junto a Compañero Asma, quien nos presenta su particular forma de vivir la música.

Por Emiliano Acevedo y Lean Ruano.





Compañero Asma es el nombre bajo el cual Hernán Espejo logra plasmar sus diferentes inquietudes musicales. Cantante y guitarrista, ha logrado engendrarse como un verdadero artista de culto, difícil de encasillar por sus múltiples influencias. Aquí nos cuenta de su última producción Guitarra Dulce Hogar, como así también, su punto de vista con referencia al presente y futuro de la escena local.


¿Cómo fue tu inicio en la música?

Yo toco desde muy chico. Soy autodidacta. Cuando tenía ocho años me ponía a jugar con un órgano eléctrico que había en mi casa y boludeaba, hacía canciones. Después tuve un amigo que tenía una guitarra y me pasó un par de acordes. Ahí me di cuenta de que aunque (al comienzo) me costaba bastante tocar con la mano izquierda, en la derecha tenía bastante facilidad para hacer ritmos. Luego, en la adolescencia me gustaba comprar la revista Canta Rock, que traía tablaturas con los tonos de las canciones, e ir sacando temas. Empecé a dedicarme a full con eso justo después de conseguir una guitarra. Por suerte, por esa época, también sonaban mucho en la radio los temas nuevos de Spinetta o los de Charly (que estaba en su mejor momento). Con eso, escuchando y sacando los acordes, aprendí solo a tocar.


¿Cómo te sentís con el mote que te ponen de músico inclasificable?

A veces, lo sufro un poco. Yo quisiera poder lograr lo que quiere cualquier músico, que se difundan mis canciones y que vaya mucha más gente a ver mis recitales. Pero, por otro lado, también busco que la música incluida en mis discos sea bastante diferente entre sí. Desde siempre, mi carrera se caracterizó (aunque haya hecho algún que otro cover) por incluir sólo temas hechos por mí. Nunca compartí la autoría de ninguna canción. Siempre trato de agarrar toda mi obra, mis composiciones; y ver como éstas pueden ir mutando. Me interesa hacer un material que sea lo más interesante y arriesgado posible.


Sin embargo, hay muchos casos de músicos que una vez que encuentran una formula, la repiten una y otra vez sin atreverse a arriesgar, por no perder el favor del público. Ese no es tu caso.

Totalmente. Mi pensamiento es que, cuanto más buscas el éxito, la calidad disminuye y ahí se puede llegar a fisurar como artista. En mi caso, yo trabajé toda mi vida en otras actividades que no me gustaban mucho, como cuando fui productor de televisión y de radio. Hace sólo cinco años que vivo de la post producción de audio y la realización de música para canales de televisión. Eso es 'el éxito' para mí: el haber logrado poder trabajar en algo que me gusta y que está relacionado con el sonido y la música.


Esta es una carrera paralela a tu labor como músico.

No, yo la veo como una continuidad, ya que no hago por encargo música que no me gusta. Estuve haciendo mucha música para señales como Infinito o Retro. Por ejemplo, en todos los cortes publicitarios de Space hay separadores, audio logos, que están hechos con música mía. El año pasado también hice las cortinas de unos especiales de la National Geographic (sobre los bicentenarios de los países latinoamericanos.)


¿Cómo fue tocar con Damo Suzuki?

Ocurrió en 2009. Para mí fue un honor que me hayan invitado. Fue espectacular. Durante algunos momentos del show, éramos diez músicos los que estábamos sobre el escenario. Quizás a sus fans más fundamentalistas, a los que les gusta el ruido, la distorsión; no les habrá parecido demasiado experimental, pero para mí estuvo bárbaro. Fue un show muy entretenido. Se hizo una grabación del mismo aunque no sé si en algún momento saldrá editada. Creo que Damo estaba viendo si lo editaba o no. El tipo maneja su obra de una forma bastante libre, casi hippie...


¿Fue un espectáculo improvisado?

Totalmente. Había un papel que decía cuando entraba y salía cada músico y la tonalidad en que estaba cada tema, pero nada más.


¿Vos eras fan de Can?

Sí, soy muy fan de Can, Faust, Amon Düül y muchos otros grupos alemanes. También me gusta mucho Julian Cope. El escribió un libro, a fines de los ‘90, que se llama Kraut Rock Sampler, y es el responsable del retorno de este género. Porque todos los grupos que hacían kraut rock habían quedado un poco perdidos y ya no se hablaba más de ellos.


Justamente, un par de temas tuyos sonaron en la radio de Julian Cope.

Sí, incluso llegué a estar bastante en contacto con él. Le enviaba material y nos comunicábamos vía e-mail. Son contactos que uno va formando y que me dan muchas satisfacciones porque esta es una carrera tan irregular que a veces te hace dudar acerca de cómo continuar desarrollándola.


UN HOMBRE QUE RESPIRA MÚSICA


En tu último disco, Guitarra, Dulce Hogar; volviste a tocar más la guitarra...

Lo que pasaba era que en mis primeras grabaciones había mucha música hecha a partir de órganos, guitarras acústicas, programaciones, etc. Esto hacía que cuando iba a presentar en vivo esos discos, no tuviera tantas posibilidades de poder reproducir

toda la gama de matices que estaban en la obra grabada. Al ser solista, me costaba mucho conseguir los músicos invitados necesarios como para reproducir en vivo lo que estaba grabado. Igual, en vivo, yo siempre me dediqué a tocar guitarra. Este es un disco que fue grabado en sólo un día. Hubo mucho trabajo de pre producción, como de ocho meses; pero el disco, así como el anterior (Respira, de 2005) son fotos, instantáneas de un momento especifico. Después, la mezcla puede estar mejor o peor pero no influye en la esencia de ese momento grabado en forma original.


¿Estas características también están presentes en el resto de tu material?

Eso no es tan así. En los Ep’s, o en el material que está subido en Internet, hay más fantasía. Son cosas hechas con loops, con samplers de discos viejos de soul. Hay grabaciones que fueron hechas con instrumentos que después vendí. Nunca trato de quedarme con las mismas cosas. Me gusta estar lo más liviano posible. Si aún tuviera conmigo todos los instrumentos y aparatos que use a lo largo de mi labor como músico no tendría lugar en donde guardarlos.


¿Y como definirías tu obra?

Si hay algo en lo que se caracterizan mis temas, mis letras, es que no tienen nada que ver con el yeite de la droga, o cosas parecidas; si no que hablan de problemáticas relacionadas con lugares específicos, con sueños. No me interesa que la gente baile con mi música, prefiero en cambio meter al oyente en medio de un tubo oscuro. Oscuro, pero no por el lado del pesimismo. Lo que yo intento es dar un mensaje que se relaciona con experiencias que tienen que ver con el hecho de estar cerca de la muerte. No creo que la gente que se acerque a mi propuesta va a ir caminando por la calle tarareando mis canciones. Quizá eso tenga que ver con mis orígenes como músico, cuando toque mucho metal. Aunque hoy haga otro tipo de música, me gusta mucho tocar fuerte, que la cosa se vuelva un poco densa.


¿Ya de chico escuchabas metal?

Sí, lo escuchaba porque ese estilo tenía una aura vinculada a lo under. Acordate de que esos discos no eran fáciles de conseguir acá. Lo primero que me interesó, al nivel de comprarme discos, fue el hard rock. Grupos como Whitesnake, Deep Purple o ACDC. Luego escuche bastante trash, hardcore. Justo fue ese el momento en el que estaba la movida de los super violeros, como Jason Becker, Steve Vai, Van Halen, Satriani; el trash progresivo... Yo le daba mucha bola a eso y por eso traté de mejorar mi técnica lo más que pude. Por eso cuando estuve en Dragonauta quise hacer trash progresivo; un estilo que acá no lo conocía casi nadie. Después deje ese camino porque se estaba volviendo demasiado técnico y, con el advenimiento del grounge, al escuchar cosas como Sonic Youth, cambie un poco mi estilo. También tenía un amigo que me pasó mucho material de otros artistas como PJ Harvey, Scott Walker o Nick Drake. Esto me sirvió para cultivar un poco mi gusto musical hacía un estilo de rock un poco más inglés.


INDEPENDIENTE MOVIDA LOCAL


¿Qué opinas acerca del poco recambio que existe en el rock nacional en la actualidad?

Recambio hay, después tenés que ver si los nuevos artistas te gustan o no. A mí el rock chabón no me interesa. Pero no te olvides de que, en la actualidad, tenemos una industria discográfica en donde, de las cinco compañías más grandes, tres no tienen director artístico. Por ejemplo, toma el caso de Sony Argentina, en donde el presupuesto del marketing dedicado a Shakira, cuando ésta viene a dar un show al país, termina siendo casi el 70% del marketing anual total. Ahí te das cuenta de que por ese lado no hay camino posible. Sin embargo, hoy muchas vías de difusión independiente. Tenés lugares como Niceto que se llenan todas las semanas. Tampoco hay que creer que en otras ciudades del mundo hay tantos clubes como acá, funcionando seis días a la semana. Capaz que eso ocurre en Londres o Nueva York, las capitales del rock, pero eso no pasa en muchos lugares más, ni siquiera en otros lugares de los EEUU.


¿Y no pensas que el rock chabón atentó contra el nivel lírico de nuestro rock?

Sí, y eso es una lástima porque si la propuesta de ese tipo de grupos nuevos estaba inspirada en la música de los Redondos, el resultado estuvo muy lejos de poder lograrse. No te olvidés que los Redondos hicieron discos como Oktubre con una movida artística bastante más arriesgada. Además, para colmo nuestro rock tuvo la mala suerte de perder prematuramente a líderes musicales, como fueron Miguel Abuelo, Luca Prodan o Moura, cuando aun tenían mucho para dar. Hubiera estado bueno ver que hubiesen hecho estos héroes en los ‘90. Vos escuchas ahora la variedad estilística que lograba Luca en Sumo y no lo podes creer. Todos los grupos que salieron de ahí no lograron semejante nivel. Es un poco como la idea expresada por (Adrián) Dárgelos, esa que dice que los ‘80 fueron años más aspiracionales (sic), ya que, existía una aspiración por tratar de plasmar en las letras fantasías de otros mundos. Mientras que, por el contrario, en los ‘90 se trató de buscar retratar la realidad, lo cotidiano, los amigos, el asado... Por eso ahora escuchás, por ejemplo, a Las Pastillas del Abuelo cantando “para mí, Dios es mi viejo” y te querés matar... (risas)


Sin embargo, al principio de los ´90, con los propios Babasonicos, Juana la Loca u otros grupos; hubo una movida un poco más interesante que la que vino después.

Ese fue un momento del rock bastante esperanzador, luego del lanzamiento del disco Dynamo de Soda. Ahí surgieron algunos grupos que se pudieron mantener y siguen activos hasta hoy, como Babasonicos o el Otro Yo, mientras que de otros como Martes Menta surgieron músicos importantes como es el caso de Ariel Minimal, que luego realizó una labor interesantisima en Pez o como solista. Algunos otros grupos quizá no pudieron mantener o madurar su obra y se quedaron ahí.


Lamentablemente no se pudo mantener en el tiempo toda esa movida.

Para mí, en realidad, la principal carencia del rock nacional es que no tenemos front men. Estos se cuentan con los dedos de una mano. Esto ya te complica el panorama. Tenemos buenos músicos, instrumentistas, etc.; pero no tipos que se suban a un escenario sabiendo como entretener al público, a la vez que sean buenos cantantes y compositores que intenten movidas artísticas arriesgadas. Toda una lista de características que tenían tipos como Miguel Abuelo o Luca. Los artistas que fueron apareciendo después fueron personajes extrovertidos de barrio, como Cordera o Andrés Ciro, con una visión propia del mundo; pero no verdaderos front man.


CREACIÓN Y AUTOGESTIÓN


Guitarra Dulce Hogar fue editado por el mismo sello independiente que edita a otros artistas como Pez, Flopa, Gabo Ferro; ¿cómo se dio esto?

En realidad, lleva el logo de Azione Artigianale sólo por una gentileza de Ariel Minimal. Este fue un disco hecho a pulmón y lo financié todo yo. El sello de Ariel no es una discográfica, en el sentido estricto, pero me pareció que estaba bueno entrar en el nicho de producciones de Azione y por eso le puse el logo a mi disco. Hay que tener en cuenta que es muy difícil lograr la recuperación económica de lo invertido. Lo más importante, a pesar de que no tengas una discográfica atrás que te avale, sigue siendo lo que transmitís arriba del escenario. Ahí estás en igualdad de condiciones con los Arctic Monkeys o cualquier otra banda internacional a que le dan la super manija. Lo principal, como artista, es saber qué transmitís con tu obra y qué querés generar.


En la actualidad, ¿podes conseguir bastantes fechas para tocar?

La verdad que no. Con el trío que grabamos este disco habré tocado, en tres años, casi 30 veces. A eso sumale alguna que otra vez que toqué solo con la guitarra acústica. En ese ínterin, el año pasado traté de hacer presentaciones fuera de Capital. Así conseguí llevar mi música a otros lugares como La Plata, Rosario, Burzaco, Ramos Mejía o Mar del Plata, por ejemplo. Eso estuvo bárbaro.


¿Seguís con los mismos músicos?

No. El trío que grabó Guitarra Dulce Hogar ya no está más porque cada uno de los músicos quiso seguir su propio camino. Por eso, ya estoy armando un trío nuevo que debutará en vivo, seguramente, para fines de abril.


¿Alguna vez tocaste en los ciclos gratuitos organizados por el Gobierno de la Ciudad?

No, porque no puedo estar atrás de ese objetivo. Yo tengo mis propias obligaciones, a pesar de que trabaje por mi cuenta, que impiden que me la pase llevando material a funcionarios para ver si me incluyen o no en algún evento. Es muy desgastante el hecho de ser un músico independiente. Uno no tiene un manager atrás que te organiza todo. Sin embargo, hace poco conocí a Litto Nebbia, quien me invitó a grabar en la serie de discos por los 40 años del Rock Nacional; y ahí ves a un tipo que te demuestra que sí es posible seguir un camino propio y realizar música auto gestionada. Hasta ahora, mi obra obtuvo bastante repercusión por parte de un público melómano; los músicos la respetan y consigo que me hagan reportajes sin tener que pagar a nadie. Nunca hice campaña de prensa.


Para difundir tu obra, también te debe servir colgar temas en la net...

Seguro. Todos los días me escribe gente nueva que descubre mi música y se interesa. Mi perfil ya tiene más de 1000 amigos en Facebook. Mucha gente se acerca porque piensa que Compañero Asma es el nombre de una banda y ahí les tengo que aclarar que no porque en realidad es mi seudónimo artístico. En ese sentido trato de mantenerme en acción, incluso desde la producción de discos para otra gente.

Hace algunos años le produje un demo a Massacre, otro a Satan Delears y ahora estoy produciendo un álbum para un grupo que se llama Mujercitas Terror. Después de tantos años de ser músico under me encantaría realizar un material que sea popular, que le vaya bien. Me gustaría alcanzar el éxito, no sólo con un proyecto mío sino también con un proyecto realizado por otro pero producido por mí.


¿Y como se te dio por dedicarte a la producción?

Parte del hecho de ser un autodidacta total. Al mismo tiempo sucede que hay gente que me conoce y confía en mi opinión como productor. Entonces voy a los ensayos, veo el material del grupo, las canciones; y me fijo en que esté todo bien para cuando estén en el estudio. Yo no soy un productor que vuelva loco a los músicos. Lo que más me interesa es que el día de la grabación estén los equipos en el mejor nivel posible. Me ocupo de que los timbres tengan cierta amalgama. Esa es una cosa que es bastante difícil de conseguir en nuestro medio. Muchas veces sucede que, a los músicos se les vuelve bastante complicado el hecho de conseguir buenos instrumentos y que los timbres tengan algo que ver. Por ejemplo, mirá el festival de folklore de Cosquín y vas a ver que, salvo los grupos más grandes, en general el audio está muy mal. Nada que ver con lo que pasa con artistas de otros países como los norteamericanos, o incluso las bandas de música popular brasileña, que si se preocupan por obtener un sonido limpio.


Hablando de eso, ¿alcanza con que los músicos escuchen lo que pasa en otras latitudes para sonar mejor?

Siempre es bueno saber. Yo toco mucho con pibes que tienen un gusto muy clásico pero bastante acotado. No se les ve mucha curiosidad por ampliar sus escuchas de otros géneros o artistas, cuyas obras les pueden llegar a nutrir como músicos. Se supone que hay un montón de conceptos musicales que hay que saber. Por ejemplo, es importante saber que el ruido en la música se utiliza hace 100 años, no desde hace 5. No se puede creer lo aburridos y dogmáticos que son muchos músicos de rock de acá. Uno se pone a hablar con ellos y se la pasan hablando de los instrumentos (que tienen o quieren tener) pero pocos se preocupan por innovar, animarse a buscar nuevos sonidos.


POR UN ROCK FEDERAL


De la música de afuera, ¿qué te gusta?

Yo escucho un montón de cosas. Lo que me cuesta es escuchar un disco entero. No hay ningún concepto que me atrape y me sorprenda demasiado. Sin embargo, me encantan canciones de un montón de artistas. Por ejemplo, te puedo nombrar grupos que me gustan como los Libertines, Arctic Monkees, Portishead, Jack White... Igual estamos hablando de todos pibes que ya tienen entre 28 y 35 años. No son pendejos que recién empiezan. También hace poco descubrí la música de Marisa Monte y me encanta. No se puede creer lo bien que suena armónicamente. Es otra muestra de lo bien que saben combinar los sonidos los brasucas. De los viejos, me gustó mucho el disco (Chaos and Creation in the Backyard) que hizo McCartney con Nigel Goldrich.

El otro día miraba los Grammys. Ahí uno se pone a pensar: ¿la crisis donde está? Por que, ese era un show de la puta madre. Y lo que nunca dejará de generarme envidia de los yankis es ese carácter verdaderamente federal que tienen. Que haya gente que viva en New York y se interese por ir a ver movidas que pasan en otros lugares. Pensá que acá para que un porteño vaya a ver a un grupo de Formosa lo tienen que secuestrar (risas).


Es como si sólo se pudiera hacer rock en las grandes urbes: Buenos Aires, Rosario y La Plata...

Bueno, yo tenía la idea de hacer un programa en la radio de rock que sea hecho sólo con temas de grupos del interior; tratando de curar y elegir lo mejor y darle cierta repetición como para que se escuche en todo el país. Obvio que para hacer eso la radio tendría que ser de alcance nacional. El material se puede conseguir fácil, pero no sirve si se lo pasa una sola vez. Hay que darle la oportunidad a todos estos grupos, que no son de Buenos Aires, para que sus temas también puedan tener una rotación aceptable que haga que mayor gente los vaya escuchando y conociendo. Es un poco lo que hacía John Peel en la radio inglesa: romper las pelotas, cada vez que veía a un artista de calidad para llamar la atención. Ayudar a generar la mística, el culto por un artista, por medio de la repetición.


Por el lado del estado se intentó hacer algo de eso cuando crearon Supernova, la FM de rock de Radio Nacional.

Si, también se quiso hacer con El Faro (que era de la Alianza) pero, al final, cerró. Si es por el lado del Estado ojalá que lo hagan. Estaría bueno que así como está “Futbol para Todos” también esté “Rock para Todos”. Qué haya programas de rock nacional en la televisión pública, que transmitan conciertos. Aunque no sé que ganaría el Estado con esto. Quizá lo harían sólo para que al lado del escenario los carteles publicitarios, en vez de decir “Quilmes” o “Pepsi”, digan “Argentina Potencia” o algo por el estilo...


¿Y como ves el futuro del rock nacional?

Como te decía antes, yo sólo puedo hablar del rock porteño por que es el único que conozco; no sé que está pasando en el interior del país. Por eso repito que estaría muy bueno enterarse. Ahora justo apareció esta movida de Nacional Rock, una radio que para mí tendría que ser sólo de rock argentino. Ojalá que se aplique la nueva ley de medios y que sirva también para difundir el rock de acá.-

Secuencia Inicial.



jueves, 17 de marzo de 2011

PJ HARVEY - LET ENGLAND SHAKE

Han pasado ya casi cuatro años de la última entrega en solitario de la inglesa Polly Jean Harvey, por aquel año 2007 había dejado a más de uno boquiabierto con su trabajo White Chalk un disco intimista compuesto íntegramente en piano con algunos arreglos de arpas y cantado prácticamente entre susurros, dejando de lado su habitual furia de guitarras distorsionadas, entre medio en el 2009 fue el turno de su segundo trabajo a dúo junto a John Parish titulado A Woman a Man Walked By.
La carrera de P.J Harvey es desde su debut en 1992 con el fabuloso Dry una carrera sin altibajos todos sus discos son de excelente calidad compositiva, su forma de cantar ya a hecho escuela en el terreno del Indie rock.
Let England Shake es su nuevo álbum, un trabajo con ribetes políticos, con letras que describen la Inglaterra post segunda guerra mundial, letras que hablan de soldados mutilados, niños huérfanos y baños de sangre por doquier aunque sigue manteniendo el espíritu críptico con el que la inglesa siempre ha sabido alimentar su poesía. Las expectativas sobre este nuevo trabajo se cumplen a raja tabla manteniendo un nivel superlativo a la hora de crear climas, acompañada por sus incondicionales John Parish y el bad seed Mick Harvey.
En cierta forma este, su octavo trabajo de estudio es un retorno a la “clásica” forma de engendrar canciones que tiene P. J. Harvey, un regreso a la guitarra pero limpia con poca distorsión, su voz suena hiriente y oscura.
Un piano juguetón se encarga de abrir el disco en el tema que da nombre al álbum, la reverb de la voz es sencillamente hipnótica y profunda, “The Last Living Rose” con el típico rasgueo apagado de guitarra y arreglos de vientos algo inusual en la discográfica de P.J., otro rasgo para destacar es la amplia variedad de recursos percusivos de la cual se nutre todo el álbum de lo mas evidente en “In the Dark Places” y “The Glorious Land”, también hay lugar para temas fieles a su estilo mas punk como ”Bitter Branches” y excelentes arreglos corales en “The Words That Maketh Mueder” de lo más logrado del álbum y esto es mucho decir ya que todo el disco goza de composiciones que rozan la perfección .
P. J. Harvey de cuarenta y un años parece haber logrado una madurez compositiva siendo fiel a sus principios creativos , siempre sorprendiendo con su ingenio para amalgamar melodias y armonias que pueden estar acompañadas por una guitarra , un arpa o un xilofón pero siempre suenan a Polly Jean Harvey... autentica.
Lean.-

DURAN DURAN - ALL YOU NEED IS NOW

All You Need Is Now es nombre del décimo tercer disco en estudio de Duran Duran. A pesar de que ese título nos recuerde al Siempre es Hoy de Cerati, en esta producción nos encontramos a la banda británica siguiendo la actual tendencia de muchos grupos y solistas con 30 años, o más, de trayectoria: tratar de recuperar aquel sonido clásico presente en sus obras más exitosas. Pero lo que diferencia a este nuevo lanzamiento de DD de las últimas producciones de otros artistas como Elton John, Asia, Kiss o The Who; es que este All You Need is Now, a pesar de sumergirse en lo mejor del clásico estilo Duran Duran, suena muy actual. Tanto es así que sus temas podrían engancharse sin problemas con otros de bandas nuevas como MGMT, por ejemplo.
El álbum fue co-producido por Duran Duran junto a Mark Ronson, y grabado en los estudios Sphere de Londres entre febrero y agosto de 2010. All You Need Is Now, es el primer corte sacado del disco homónimo y uno de los preferidos de Ronson, quien lo describió como “uno de los mejores temas de Duran Duran de todos los tiempos”. Más allá de cualquier exageración es, sin dudas, una canción con mucho gancho, sonido moderno y un destino manifiesto de hit asegurado. Según Simon Le Bon lo que quiso lograr Ronson en esta nueva producción fue realizar un disco que fuera algo así como el “sucesor “de Rio (1982), sin dejar por eso de sonar actual. Debido a esto, Nick Rhodes utilizó solamente sintetizadores analógicos (como los de los '80), ninguno digital. Ya desde los primeros compases del tema de apertura nos encontramos con el inconfundible sonido de los Duranies: la voz intacta de Le Bon, el clásico colchón de teclados y toda la musicalidad de Rhodes y la dinámica base formada por el bajo funky de John Taylor y la batería precisa de Roger Taylor. Excelentes músicos todos. Y aunque no está más Andy Taylor, es muy bien reemplazado por el guitarrista y compositor Dominic Brown (quien viene trabajando con DD desde 2006) participando además en la composición de varios de los temas que forman parte de este All You Need Is Now. Una mixtura perfecta de lo viejo con lo nuevo, para crear uno de los mejores discos de Duran Duran de los últimos años. Quizá se los critique por querer “imitarse a sí mismos”, pero, como dice el viejo dicho: “Sí el vidrío no está roto, ¿para qué arreglarlo con cinta scotch?”. Ya en otros tiempos la banda intentó experimentar con tendencias como el house, el rap, la música electrónica, el grounge, el dark, el noise, etc; con dispar resultado. En esta oportunidad, en cambio, prefirieron mirarse el ombligo y actualizar su sonido clásico. Esto es lo que ocurre en "Blame the Machines" una espectacular canción retro que no desentonaría en su primer álbum Duran Duran, de 1981. Continúa esta tendencia "Being Followed", un soberbio tema con estribillo asesino; en donde se luce todo el grupo. Por su parte, "Leave A Light On" es una suplica amorosa en una veta similar (salvando las distancias) a la del clásico “Save a Prayer”. Una canción para enamorarse... Otra historia diferente es "Safe (In the Heat of the Moment)", un temazo en la onda “disco, baby, disco”, que nos trae (en primer plano) el groove irresistible del bajo de John Taylor, además de incluir la participación de Ana Matronic (de Scissors Sisters) como vocalista invitada y una labor impecable de Brown en guitarra rítmica. Un tema explosivo que nos recuerda a material primigenio como el genial "Planet Earth". Y de la disco pasamos a la selva con "Girl Panic!", una canción demoledora, prima lejana de “Hungry Like a Wolf” y “Is There Something I Should Know”. Otro tema para bailar (o saltar) como loco con un álbum que, a esta altura, no nos da respiro. La calma llega con "The Man Who Stole A Leopard", en donde a partir de la recordada melodía del sensual "The Chauffeur" (1982), Duran Duran elabora otra sugerente canción que encajaría en forma perfecta en alguna banda sonora de película. Nada que ver con "Runway Runaway" que es un tema bastante movido en donde se lucen, en especial, la voz de Le Bon y Don Brown en guitarra. En lo que respecta a "Before the Rain" podemos decir que es un intento por recuperar la vieja tradición neo romántica del grupo, algo que ya habían hecho Le Bon, Rhodes y Roger Taylor en el único disco de Arcadia (1985), proyecto paralelo realizado cuando Andy y John se fueron a tocar rock con Robert Palmer en Power Station. Sin embargo, lo mejor de “Before the Rain” es que no suena para nada anacrónico, sino como un digno intento por traer de vuelta lo mejor de la lírica sentimental de Duran Duran a este siglo XXI.
Prueba superada, sin dudas; como ocurre con casi la totalidad de este disco que no decepcionará a sus fans. La mejor forma posible de festejar el 30 aniversario y la vigencia de una banda que ya es histórica.
Emiliano.-


miércoles, 9 de marzo de 2011

PALABRA AUTORIZADA - PARTE II - entrevista a ERNIE REID


A continuación, la segunda y última entrega de esta rica charla junto a Ernie Reid. Donde nos propone seguir interiorizándonos en el particular mundo de la industria discográfica y sus aristas, desarrollando conceptos muy personales que nos ayudan a pensar este complejo engranaje que es hoy la comercialización de la música.
Por Lean Ruano y Emiliano Acevedo.


EN CAÍDA LIBRE

En la actualidad no hay mucha gente que quiera escuchar un disco entero. ¿Qué opinás?

Es un formato vetusto, eso está clarísimo. Ahora el hecho de ver al disco, en su totalidad, como algo extraño, hay una especie de bastardización de la música como entretenimiento. Si uno pone un mp3, en el visor se ve sólo la información con el nombre del intérprete del tema. Se pierden los nombres de la gente que estuvo, por detrás de él, en momento de la grabación. Se pierden esos datos que aparecían en la información que venia en las notas del disco original. Esa gente pasa a no existir. Lo que se pierde de vista, con esta forma de tratar a la música, es que se termina bastardeando aquello que después extraña. Porque cuando la música desaparezca, como forma de entretenimiento, por falta de inversión, todo se va a convertir en nada. Porque cuando cualquiera, con un teclado MIDI (o con un sampler) en su casa, pueda grabar un disco, todo va a ser lo mismo. Entonces se repite lo que decíamos antes, de que el original y la copia pasa a ser la misma cosa. El original ya no vale nada.


Pero, las compañías en su momento ganaron mucho dinero con la invención del CD.
Claro, pero antes de que la gente tuvieran la posibilidad de desambiguas ambas cosas (Ndt. Se refiere al formato digital). Es decir, cuando la gente puede separar el contenido del formato y hacer lo que quiera (subirlo a Internet, armarse un compilado y hacer varias copias), se terminó el negocio. Si a un compact le sacas el contenido pasa a ser un pedazo de plástico.


En la industria no se imaginaban que se iba a poder copiar un CD a un CD virgen.
No. Inicialmente no la vieron venir, sino no lo hubieran hecho. Porque, lo que sí hicieron (y fue un gran error) fue permitir que las compañías, como Sony o Philips, produjeran CDs vírgenes. Esto fue un auto atentado, llevado a cabo por una ambición desmedida por el dinero.


Esas empresas que nombras, actuaron como si fuesen compañías independientes dentro de una misma.
Exacto. De hecho lo son. Cuando yo trabajaba en Polygram, ésta y Philips eran la misma compañía. La inventora del compact disc es Philips. Nosotros, en Polygram, con la gente de Philips no teníamos ningún contacto. Son islas separadas. Ambas compañía tenían poca relación. Esto era así a pesar de que ellos tenían el 75% del paquete accionario de Polygram. El mal de la industria discográfica se generó paulatinamente a partir de los 80’. Los visionarios de la industria y los directivos artísticos perdieron todo el poder, al punto que la dirección artística no es más parte de las compañías.


¿Y porque te fuiste de la industria discográfica?
Yo me fui a fines del año ‘98. Me voy luego de que Polygram fue comprada por Universal. Había un montón de cambios y quise hacer otra cosa. Porque cambiaron muchísimo los códigos que se manejaban dentro de la industria. Imagínate que, cuando yo entré (en el ‘88) a EMI, trabajaban allí 400 personas. Hoy son 14 o 15 las personas que trabajan en la compañía. No fue solo una sangría, sino también una carnicería corporativa. Yo me quise independizar y ver que se podía hacer desde afuera.


¿Y como siguió tu labor entonces?
Hice un montón de colecciones de discos. Por ejemplo, una colección para la revista Para Ti. Luego, otra de MPB (Música Popular Brasileña) y una de rock nacional (que venía junto a un fascículo) para la editorial Altaya. Antes, había participado en la producción de una colección de rock nacional para la revista Noticias.


Ahí no pudieron incluir temas de los Redondos y Soda Stereo, ¿no?
No, no se pudo. Polygram le ofreció 100.000 dólares a Sony Music para la utilización de 10 temas, y no quisieron. Hicieron bien, para mí. Así se preservó el mito de Soda. Mirá lo que pasó después. Cada uno de los integrantes se llevó 2 millones de dólares con la gira del regreso de 2007. Esto funciona así. Cuando no se va de una al dinero fácil, algún día vas a cosechar los beneficios.


Pero eso se puede hacer sólo si se es una banda de prestigio como Soda.

Soda fue la primera banda argentina que sonó bien. Si agarras discos como Signos, temas como “Prófugos”. Sonaban como nada de lo que pasaban en la radio. Música como esa estaría en el top ten inglés sin ningún problema. Te puede gustar o no, pero la música que hacen no es obvia para nada. Esto no les fue reconocido. La rivalidad Soda – Redondos, como la de los Beatles y los Stones en su momento,

fue inventada por el público, nada que ver con la música.



SUR, ROCK Y DESPUÉS…

En la actualidad, ¿qué opinas del rock nacional? ¿De las propuestas, los contenidos?

En un primer momento, junto a música complaciente o comercial surgieron dignas excepciones como Los Abuelos, Soda o Spinetta. En los ‘80, la propuesta fue un poco más honesta. En algunas compañías la propuesta fue más orientada al desarrollo de artista. Sin embargo, de ahí en más, hubo una caída estrepitosa del sistema educativo argentino. En los ‘90 se agravó esta crisis. Entonces empezaron a surgir bandas que grababan los discos sin siquiera afinar la viola porque parecía que la magia estaba en que todo parezca desprolijo. Antes, si no afinabas la guitarra no te dejaban entrar al estudio.


Es la cultura del facilísmo, de la esquina y la cerveza.
Claro, yo no digo que no, pero... Si vas a ser participe de algo así, refínalo, afina por lo menos los instrumentos. Yo no quiero convertirme en una especie de satanizador. Yo no digo que todo está mal, pero creo que hay cosas que son innecesarias.


¿Qué ves de positivo en la música, de acá a futuro?
Mira, el hecho de que haya gente que esté dispuesta a hacer música es muy positivo. Y no me cabe la menor duda de que hay muchísimos músicos enormemente talentosos. Solamente se tienen que animar a desarrollar lo suyo sin fijarse que se hizo antes. El rock siempre fue ruptura, no te olvides. La música no se va a terminar jamás. Por supuesto que las reglas de la industria cambiaron, pero la música no va dejar de existir porque las compañías grandes no existan más. No te olvides, de que los artistas nunca vivieron de la venta de discos, el dinero siempre estuvo en los shows. En la actualidad lo que hay que encontrar es la forma de reemplazar a la industria discográfica como medio para lograr la difusión de la obra de los artistas. Ya hay excelentes plataforma para lograr, justamente, esto.


¿Hablando de shows, cual es tu opinión sobre la multitud de bandas que se reúnen?

Todos sabemos que es sólo por una cuestión de dinero que se reúnen. Lo primero que hacen es que los managers y los booking agents hacen una ‘encuesta’ y así estiman cuánto pueden vender, a ver si la movida tiene sentido. Ese resultado se le ofrece a los potenciales sponsors de las giras y demás. En lo que respecta a la parte artística, rara vez es ese el motivo, con lo cual es casi irrelevante analizarlo. Es como el matrimonio. La primera vez te casas porque estás enamorado. La segunda y subsiguientes, porque tenés claro qué querés y qué no. En la mayoría de los casos, es por el simple prestigio de poder decir estoy casado y ya no soy divorciado y solo. Con músicos y bandas es lo mismo: con banda sos prestigioso, solista suena a cantante/guitarrista que abandonó la banda o que sos un perro abandonado.


¿Que opinas de la organización de las giras y los conciertos en la actualidad?

Lo único que me preocupa es que las compañías de discos tomen el control ‘360º’ de la carrera de sus artistas. Es peligrosísimo. Sería un nuevo monopolio, y no hay nada ni nadie que los detenga. Esta es sólo mi opinión personal.



¿Qué opinión te merece que de un tiempo a esta parte, creció la tendencia de los organizadores que ponen sectores VIP, hasta en estadios inmensos como el Monumental, como se vio en el show de Paul McCartney?

Porque ese es el próximo paso natural. En particular, si hablamos de músicos cuyo público target ya tiene cierta edad. No sólo porque la gente se pone grande y se quiere sentar a ver un show, sino porque además puede pagarlo. Y si la gente puede pagarlo, te garantizo que los organizadores van a encontrar la forma de cobrárselo. Ya lo hicieron los Bee Gees en la cancha de Boca en el '98 cuando hicieron la gira One Night Only. Todo el campo estaba dividido en distintas áreas VIP. Para mí eso desnaturaliza el concepto, y es casi una estafa, porque un estadio abierto simplemente no tiene la acústica, ni permite ver el show, ni tiene las mismas prestaciones estructurales que un teatro, pero es cierto que esta práctica ‘optimiza’ las utilidades de hacer un concierto en un mega-estadio. Ojo, esto se ha hecho en EEUU toda la vida. Hasta Elvis lo hacía en los '70s, aunque sólo en estadios cerrados.

(Para ir a la primera parte de la entrevista)
Secuencia Inicial.-


NACHO VEGAS - LA ZONA SUCIA

Escuche por primera vez al asturiano Nacho Vegas cuando editó su disco a dúo con Enrique Bunbury, El Tiempo de las Cerezas (2006), aunque el trabajo junto al ex Héroe del Silencio me pareció un tanto desparejo me abrió la puerta al ‘mundo Vegas’ y me llevó a descubrir rápidamente su disco Desaparezca Aquí (2005) el cual me pareció realmente una obra magnífica, con maravillosas canciones como “El Hombre que casi conoció a Michi Panero” y “Perdimos el Control”, plagado de una lírica confesional y un fraseo único del idioma castellano; con claras influencias del Dylan sobre todo de la época de Blonde on Blonde (1966), Townes Van Zandt y Leonard Cohen pero con una personalidad propia. Después llego el EP junto a Christina Rosenvinge con Un Verano Fatal (2007) y su disco del 2008 El Manifiesto Desastre. Todos los trabajos de Nacho Vegas reflejan el estigma de los perdedores, de los fracasos y sus sombrías confesiones.
Su flamante trabajo es La Zona Sucia, el primero en ser editado fuera de su sello habitual Limbo Starr y el primero bajo el ala del colectivo Marxophone. A primera escucha queda claro que estamos frent
e a un Nacho Vegas iluminado con una poesía a flor de piel. El primer tema del disco es “Cuando te canses de mi” y en plan confesional el asturiano declara “Me decías lo que media entre tú y tu soledad, es un trecho que no puedo abarcar”. “La Bromba Final” uno de los puntos mas altos del disco tanto en su música de oscuras armonías como en su letra: “Yo me limitaba a contemplar la misma grieta de la pared alguien dijo “habrá que demoler” no sé cómo no lo vi. llegar era el día de la gran broma final”. Este nuevo álbum de Nacho Vegas esta precedido por su ruptura sentimental y esto es mas que evidente en el quinto tema “Taberneros” en el cual canta “Ahora sé que lo único inagotable es esta insoportable pena ya se fue mi amor lo sentí marchar ya no volverá”.
Quizás para algunos fanáticos de la primera época de este cantautor este sea un trabajo un tanto mas accesibles comparado a sus primeras obras pero, de ninguna manera podemos decir que el asturiano cae en lugares comunes ni en facilismos a la hora de contar historias. Acompañado de un prolijo y elegante guitarrista como Xel Pereda y de un multiinstrumentista como Abraham Boba que saben abrigar con frágiles ropajes las sutiles melodías de este La Zona Sucia, un disco acústico y despojado de un músico que sigue fiel a sus instintos, siempre caminando al costado de cualquier moda oportunista.
Sin dudas Nacho Vegas va camino a convertirse un referente indiscutible del rock en español.
Lean.-


LOU REED - BERLIN (1973)

Luego del éxito del glamouroso Transformer (1972), un disco que incluía "Walk on the Wild Side" y "Perfect Day", Lou Reed dejó de lado la purpurina para sumergirse en el desolado y agobiante ambiente de Berlin, uno de los álbumes más dolorosos de la historia del Rock. Sin lugar a dudas, este repentino viraje de 180º fue una pirueta arriesgada en la carrera de Reed. El músico podría haber explotado un poco más la exitosa veta musical insinuada en Transformer, pero no le interesó. En cambio se dedicó a dar vida a Berlin, su vuelta a un rock maldito, similar al de sus primeras composiciones en la Velvet Underground. Pero a pesar de tanto dolor (o quizá precisamente por eso) Berlin es una de las producciones más ambiciosas de toda la carrera de este compositor newyorquino.
Un disco que fue el equivalente musical a poner a un chico drogadicto y depresivo en medio de una tienda de dulces (narcóticos) para que escriba canciones que den cuenta de lo más oscuro de la sociedad. Territorios repletos de soledad, depresión, maltrato, vicios, melancolía neurótica, suicidio y muerte. Berlin es la oscura y gótica descripción del mundo de un bohemio decadente. Mucha de la excelencia musical del álbum se debió a la excelsa producción del gran Bob Ezrin, quien se encargó de crear una pared de sonido utilizando un gran número de guitarras, teclados, instrumentos de vientos y cuerdas; ejecutados por músicos invitados de primerísimo nivel: Jack Bruce, Steve Winwood, Aynsley Dunbar, Michael Brecker y Tony Levin, entre otros. De esta manera, mientras Reed describía el lado más decadente de la vida, Ezrin arropó las depresivas letras resultantes con una producción musical lúgubre y potente, capaz de convertir a Berlin en "El álbum más depresivo de todos los tiempos". Una intención lograda con creces en varios momentos del disco. La naturaleza oscura de Berlin es grandilocuente. Por eso, a pesar de estar repleta de tristeza y desasosiego, ésta es una obra que se vuelve adictiva. No se puede dejar de escucharla.
Muchas de sus canciones contienen un alto nivel compositivo y sensibilidad pop. El trabajo vocal de Lou suena más preciso y frío que nunca; casi desamorado. Esto se aprecia rápidamente en los primeros temas del álbum: la bohemia oscura de Berlin, las melancólicas “Lady Day” y “Men of Good Fortune” y la extrañamente movida “Caroline Says”. Algunos de los temas tristes que más se destacan en el disco son "How Do You Think It Feels" y "Oh Jim". El último, una oda a un muchacho golpeador y suicida. Pero quizá sea con "The Kids" que se a
lcance uno de los puntos culminantes de esta producción, en lo que a dolor se refiere. Esta es una destructiva canción que narra la historia de una prostituta a la que le quitan sus hijos (por no ser una buena madre.) Incluso se escuchan, de fondo, los gritos desgarradores de los chicos, que lloran al ser obligados a dejar a su mamá (a la que quizás no vuelvan a ver nunca más). Esta escalofriante canción se une a "The Bed", el relato de un hombre que recuerda a su mujer muerta, mientras contempla la cama que compartían: "Este es el lugar en donde apoyaba su cabeza. Y este es el lugar en donde nuestros hijos fueron concebidos. Y este es el lugar en donde se corto las venas en esa oscura noche. Y yo digo oh, oh, oh, oh, que tristeza. Yo nunca hubiese empezado de haber sabido que todo terminaría así. Pero por extraño que parezca, no me siento triste en absoluto." Una letra que lo dice todo. Es muy difícil imaginar otra canción tan sobrecogedora o melancólica como esta. Cuenta con perfomance impecable de Reed, quien casi ni canta, simplemente se dedica a susurrar los versos. “The Bed” finaliza con un impresionante coro gótico (casi de ultratumba) que desemboca en la hermosa "Sad Song", el impecable broche de oro de este inolvidable disco.
En resumen, Berlin es una obra muy recomendable para aquellos que deseen explorar lo mas descarnado de la experiencia vital junto a uno de los mejores compositores de la canción rock de todos los tiempos: el señor Lou Reed.
Emiliano.-


miércoles, 2 de marzo de 2011

BEADY EYE - DIFFERENT GEAR, STILL SPEEDING

Beady Eye es la nueva banda de Liam Gallagher, el hermano menor de los lideres de Oasis. Decir que Beady Eye es una banda nueva es una mera formalidad, ya que, la flamante agrupación mantiene a todos los integrantes del anterior grupo excepto a su principal compositor Noel Gallagher, lo cual no es poco decir. Rebobinemos un poco en la historia, los Oasis supieron ser los reyes del brit pop a mediados de la década de los noventa, escribiendo canciones que a esta altura ya son verdaderos clásicos como, “Wonderwall”, “Live Forever” y “Stand by Me” solo por nombrar algunas todas de puño y letra del mayor de los Gallagher. Además de las excelentes canciones, la constante en la banda eran las eternas peleas entre los hermanos hasta el punto del aburrimiento. La carrera de Oasis se fue desvaneciendo entrando el nuevo milenio y sus trabajos se tornaron cada vez mas monótonos y menos interesantes, en al año 2008 editaron el que seria su último trabajo de estudio hasta la fecha Dig Out Your Soul
En noviembre del año pasado se adelantó lo que sería el primer corte del disco debut de Beady Eye, “Bring the Light” un rock n’ roll de raíces sesentonas con piano al frente y coros femeninos. Las comparaciones con Oasis no se hicieron esperar, la mayoría de las críticas fueron lapidarias para la nueva banda de Liam. Ahora que se editó Different Gear , Still Speeding podemos tener una visión un tanto mas optimista de la cuestión. El disco tiene buenas canciones como “Four Letter Word” encargada de abrir el álbum y la voz de Liam suena tremendamente poderosa acompañado de filosas guitarras y arreglos de cuerdas, “The Roller” una pseudo balada acústica con estribillo sumamente pegadizo, “Beatles and Stones” un rock fiftie dedicado a sus mayores influencias, “Millionaire” y “Wind up Dream” de corte mas pop son las canciones que más hacen acordar a su antigua banda .
Beady Eye se completa con Andy Bell en el bajo, Gem Archer en guitarra y Chris Sharrock en la batería. Quizás falte ese don innato para escribir hits que tiene Noel Gallagher pero, este debut suena más fresco y prometedor que los últimos discos de Oasis. Liam es dueño de una garganta privilegiada para cantar rock, sin dudas uno de los mejores frotman que ha dado el rock en los últimos veinte años, arriba y debajo de los escenarios es un personaje amado u odiado por sus declaraciones, no tiene grises
Different Gear, Still Speeding es un álbum que no te va a volar la cabeza pero que, tiene buenas canciones y se disfruta más al correr de las escuchas, it’s Only rock n’ roll… but i like it.
Lean Ruano.-