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miércoles, 2 de noviembre de 2011

YES – FLY FROM HERE (2011)


Diez años habían pasado desde el ultimo álbum (Magnification, 2001) de Yes, y cuando muy pocos esperaban una nueva producción, el grupo nos sorprende con la edición de Fly from Here. Sí, vuelve Yes, con el viejo logotipo de Roger Dean, actualizado y otra de sus magnificas e impactantes portadas. Seguramente, que si aun no escuchaste el disco (y sos fan de la banda o planeas serlo…); lo primero que me preguntarías es “¿Está bueno?” Mi respuesta es “” –la broma obvia, ya sé...-. No, en serio, Yes nos sorprende con una producción acorde a su leyenda de pioneros del rock progresivo. Recordemos que estamos en presencia de un grupo que tiene 43 años de historia, nada menos. De seguro, no esperen encontrar en este Fly from Here un álbum con destino de clásico, como lo fueron Fragile, Close to the Edge, Relayer o Going for the One; en la época dorada del grupo. Tampoco estos músicos están obligados a seguir realizando obras maestras, esas, ya fueron hechas en los ´70, están bárbaras y son recomendables a cualquiera que se quiera acercar a la música compleja y hermosa de uno de los grupos más originales (amados u odiados, sin términos medios) que dio la historia del rock

Entonces, despojados de cualquier preconcepto, seguro que esta nueva producción va a generar más que un momento agradable en los fans, viejos o neófitos. Su música está muy bien elaborada y cuenta con una soberbia producción de Trevor Horn, el famosísimo productor, ex cantante de Yes en el disco Drama (1980) –esa vez, en reemplazo de Jon Anderson-, que no colaboraba con el grupo desde Big Generator (1987), el álbum que siguió a esa otra producción de Horn que se convertiría en el disco más exitoso –y controversial, entre las opiniones de los fans- de toda la trayectoria de Yes: 90125 (editado en 1983). Ahora son otros tiempos y, aunque ya no está el pop de FM de 90125 ni el virtuosismo desbordado de Tales from Topographic Oceans (1973), Fly from Here sintetiza algo de lo mejor de ambos mundos. Otra de las sorpresas que trae este grupo es la cuasi “reunión” de la formación que grabó Drama en 1980, ya que a la participación del mencionado Horn –que además de producir, hace coros, toca algunos teclados y hasta hace un cameo en el nuevo clip del grupo-, se suma la presencia del gran Steve Howe en guitarra, ese mastodonte del bajo llamado Chris Squire, Alan White en batería y la vuelta (luego de 30 años) de Geoff Downes en teclados. Otra vez no están ni Jon Anderson ni Rick Wakeman, distanciados del seno del grupo desde hace más de 6 años –aunque el hijo de Rick, Oliver sí participa componiendo y como tecladista auxiliar-. El vocalista encargado de la difícil tarea de reemplazar a Anderson es el canadiense Benoit Davis, quien cumple una tarea solvente y digna, con su registro vocal parecido al de Anderson pero sin llegar a la parodia de la imitación. Lo que quizás sí se extrañe un poco es que no abunden los cambios rítmicos que caracterizaron al grupo, ni ese virtuosismo desbocado de otros tiempos (salvo en el instrumental “Bumpy Ride”), pero tal vez, en este caso, “menos sea más” y por eso este debe ser uno de los mejores álbumes que Yes editó en los últimos 20 años. 

Para empezar, su primera parte está compuesta por una larga suite –formada por 5 partes diferentes- llamada “Fly from Here”, un temazo que actualiza la tradición prog del grupo a este nuevo milenio, dándole una nueva vuelta de tuerca a este estilo con una acertada mixtura de pasajes de románticas baladas y piezas de espíritu folk. La historia de este largo tema es muy curiosa y tiene su origen en 1980, en el mismo momento en que Horn y Downes entraron al grupo. Antes de unirse a Yes, ambos le acercaron a Squire, Howe y White un demo que habían compuesto intitulado "We Can Fly from Here". Ese demo, finalmente, se quedaría fuera de Drama, aunque sí formaría parte de la subsiguiente gira llevada a cabo por Yes, durante la segunda mitad de 1980. Luego de la separación del grupo en 1981, Horn y Downes grabarían otro demo de "We Can Fly from Here", en esta oportunidad en forma de una suite de dos partes. Este segundo demo de la canción era uno de los principales candidatos para formar parte del segundo disco de The Buggles (el dúo formado por Horn y Downes), Adventures in Modern Life (1981), sin embargo, apenas sería un bonus track de la reedición de este álbum en 2010. Finalmente, ambos demos, más una tercera parte, se convertirían en la base de "We Can Fly", "Sad Night at the Airfield" “Bumpy Ride” y "Madman at the Screens"; las otras partes de esta larga suite de 25 minutos que es el núcleo de este nuevo disco de Yes. La segunda parte de esta producción quizá no sea tan elaborada pero igualmente es muy disfrutable. Ahí nos encontramos con “The Man You Always Wanted Me to Be”, una bonita canción compuesta y cantada por Squire. Luego llega "Life on a Film Set", otro tema corto, pero con una esencia cercana al espíritu de Drama. Esta canción también está basada en otro demo de Buggles llamado "Riding a Tide". Por su parte, “Hour of Need” es una muy linda balada compuesta por Howe. Uno de los momentos más destacados de Fly From Here es “Solitaire”, un instrumental realizado en forma magistral por un inspiradísimo Howe en la guitarra acústica. Este tema, sin dudas, está a la altura de lo mejor de las perfomances acústicas de toda la carrera de Steve Howe, lo que ya es mucho decir. Y así llegamos a “Into the Store”, un alegre tema “rápido” que nos hace acordar (salvando las distancias) a ese magnifico “Tempos Fugit” que cerraba Drama

En resumen, los gloriosos dinosaurios sinfónicos demuestran con esta nueva producción que están de vuelta, en gran forma, vivitos y coleando. Ojalá que sigan editando discos de forma más seguida, y sí en la próxima rescatan, además de la formación de Drama, un poco de la fuerza sonora de aquella producción tan injustamente menospreciada, quizás estemos en presencia de un renacer, otra vuelta de tuerca, y el verdadero regocijo final para un grupo que parecía haberlo dicho todo.
Emiliano Acevedo.-

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