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lunes, 24 de octubre de 2011

JOHN LENNON - WALLS AND BRIDGES (1974)


Walls and Bridgescompuesto y grabado luego de un súbito brote inspirativo- supuso para John Lennon el regreso a las fuentes luego del final de su famoso “Fin de Semana Perdido", un periodo caótico y desaforado de su vida ocurrido cuando decidió dejar Nueva York para exiliarse en California, junto a su amante May Pang, durante una extraña separación matrimonial propiciada por la mismísima Yoko Ono. Y es que Yoko y John ya no se mancaban más en esa época, luego de seis años de una intensa relación amorosa que los volvió inseparables. Pero aunque la vocación musical de Lennon no se vio afectada, ya que, estaba en un período súper activo, grabando discos como Mind Games (1973) -junto al cada vez más desequilibrado Phil Spector-, componiendo temas para Ringo o Johnny Winter y hasta produciendo un disco (Pussycats, 1974) a su amigo Harry Nillson. Su desbocada vida personal venía siendo un desastre, con su reputación pública dañada luego de escándalos varios en locales nocturnos californianos, y por soportar el acoso del FBI, quienes (en consonancia con el gobierno de Richard Nixon) querían deportar a Lennon de los EEUU por considerarlo “subversivo”. Por si fuera poco, John también debía afrontar una serie de problemas judiciales propiciados por el editor Morris Levy, titular de la firma Big Seven Music -dueña de un extenso catálogo de composiciones de los pioneros del rock-, que lo acusaba de haber plagiado “Come Together” de “You Can´t Match Me”, un tema de Chuck Berry. Y como si esto fuera poco, el inmanejable Spector había huido, atrincherándose en su mansión de Beverly Hills, preso de sus delirios megalómanos, con las cintas de Rock n Roll, el disco de versiones de viejos clásicos del género que estaba grabando junto a Lennon, luego de una discusión exacerbada por los excesos y el diferente criterio musical de ambos. Por suerte, más tarde, Lennon ganaría el juicio que le habían hecho por incumplimiento de contrato– llevado a cabo por la compañía que lo acusaba de plagio- y también conseguiría que Spector le devolviera las grabaciones. 
Y este momento de súbita racha de buena suerte, luego de un período tan turbulento, se vería reflejado en la edición de Walls and Bridges, su disco más exitoso en años, luego de Imagine (1971); y que sería casi un regreso a la inspiración de Plastic Ono Band, su magnifico álbum solista de 1970. Y es que, de la misma manera que aquella producción, Walls and Bridges también estaba repleto de canciones de plena inspiración confesional. Casi un desahogo luego de la tormenta u otro grito primal, esta producción de 1974 comenzaba con “Going Down in Love”, una hermosa canción que hablaba del devenir amoroso en las relaciones. Luego llegaba el magnifico "Whatever Gets You Thru the Night", en dueto junto a su amigo Elton John, un tema que sería el primer (y único) hit número uno que tuvo Lennon en vida, ya que tanto “(Just Like) Starting Over” como “Imagine” lograrían esa repercusión popular como reacción inmediata luego de su asesinato en 1980. 

En lo que respecta a Walls and Bridges, esta producción continuaba con “Old Dirt Road”, una amarga canción (con plena inspiración pop) compuesta y cantada a dúo con Nillson, y "What You Got", un tema muy roquero. Sin embargo, los mejores momentos en este disco se dan en cuando Lennon se mostraba más abierto y relajado emotivamente en temas como "Steel and Glass" (éste, un desagravio público en contra de su ex manager Allen Klein) y el hermoso "No. 9 Dream". Otras canciones destacadas fueron la paranoica “Scared” y la magníficamente deprimente “Nobody Loves You (When You're Down and Out)”, momentos de plena confesión existencial en los que John demuestra lo mejor de su profunda estirpe cancionera. En lo que tiene que ver con sus amores, Walls and Bridges, también traía “Bless You”, dedicada a Yoko Ono y “Surprise, Surprise (Sweet Bird of Paradox)”, un tema que hablaba de su relación con May Pang. Por eso, a pesar de algunos momentos musicales no muy elaborados como el instrumental "Beef Jerky" o, especialmente, su inopinado final con la versión de "Ya Ya" (viejo rock interpretado -en vano- para intentar cumplir con las imposiciones contractuales con Big Seven, de las que habíamos hablamos antes).
Sin lugar a dudas, Walls and Bridges representa uno de los mejores momentos en la carrera de uno de los más destacados compositores de la música popular del siglo pasado.
Emiliano Acevedo.-

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